Nicolás Maduro irá a la ONU para impulsar su entrada al Consejo de Seguridad
El presidente de Venezuela hablará en un foro internacional por primera vez desde que asumió el cargo tras la muerte de Hugo Chávez.


Nicolás Maduro anunció que llevará “la verdad de Venezuela” a la
, que empieza el miércoles en la sede de la organización en Nueva York.
Será la primera vez que Maduro hable en ese foro global como presidente de Venezuela. En 2012 se dirigió a la Asamblea en el rol, casi literal, de “la voz de Hugo Chávez”. Entonces figuraba como ministro de Relaciones Exteriores en el gabinete del fallecido comandante.
En 2013, su año inaugural como presidente, Maduro envió al canciller Elías Jaua a Nueva York para intervenir en el cónclave mundial. Entonces, el sucesor de Hugo Chávez dijo que había preferido evitar las “provocaciones” que en la ciudad norteamericana se habrían preparado para “atentar" contra su vida.
Que en 2014 se decida a asistir en persona no quiere decir que las condiciones de seguridad hayan mejorado. El mandatario acude a respaldar la pretensión venezolana de ganar un puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU como miembro no permanente.
La última vez que la Venezuela chavista intentó obtener una silla en el Consejo de Seguridad, en 2006, se vio bloqueada por Estados Unidos, que impulsó la candidatura alternativa de Guatemala para ocupar el escaño del grupo latinoamericano. Luego de tres votaciones sucesivas que no resolvieron nada, Panamá tuvo que postularse.
En inusual sincronía el domingo pasado, los dos principales diarios estadounidenses alertaron sobre el inminente acceso de Venezuela al Consejo de Seguridad. Si el New York Times sugería a las mayores democracias de la región, como Brasil, México y Colombia, prevenir que Caracas las represente mientras “rápidamente se convierte en una vergüenza para el continente”, el Washington Post no se quedaba atrás al dictaminar que “Venezuela no se merece un asiento en el Consejo de Seguridad”. Para los editorialistas de este periódico, el Gobierno de Barack Obama “podría ayudarse a sí mismo y enviar un mensaje al señor Maduro redondeando los 65 votos necesarios para mantener a Venezuela fuera del Consejo de Seguridad”.




