Justicia de Nueva York consideró ilegal el nuevo canje de deuda de Argentina
El juez rechazó la idea propuesta por el Gobierno de Cristina Fernández para pagar a los acreedores, pero no declaró al país en desacato, lo que implicaba multas.


El canje de deuda que quiere emprender la presidenta de Argentina Cristina Fernández para eludir el bloqueo judicial de EE.UU. al pago del pasivo reestructurado en 2005 y 2010 fue calificado como “ilegal” por el juez de Nueva York que lleva el caso. Sin embargo, el magistrado Thomas Griesa evitó declarar al país en desacato, lo que hubiese implicado la imposición de multas económicas.
Griesa es el juez que determinó el 30 de julio pasado que Argentina no pudiese girar pagos de intereses a los acreedores porque no salda la reclamación de los fondos buitre y otros inversores que habían rechazado la reestructuración. El propio juez había amenazado el pasado día 1 con declarar a Argentina en desacato.
Analistas consideran que el juez se abstuvo de declarar al país en desacato por la falta de impacto concreto de una medida así. En cambio, al tachar de ilegal el canje es probable que desaliente a los inversores norteamericanos que están analizando si lo aceptan.
El Gobierno de Fernández espera más aceptación del trueque en Europa. Un abogado de acreedores italianos ya anticipó su aprobación, aunque el canje debe ser votado por el Congreso argentino. El kirchnerismo domina el Senado, pero apenas mantienen la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados. La oposición anunció que rechazará el proyecto de ley porque considera que perjudica a los intereses de Argentina.
El mercado reaccionó de mala manera ante el proyecto de canje de deuda: el dólar subió a marcas históricas en el mercado oficial, a 8,40 pesos, y en la pequeña pero influyente plaza ilegal, a 13,95.
Una nueva depreciación brusca del peso puede profundizar el estancamiento económico y elevar la inflación, que asciende al 31%, según cifras oficiales.
Para contraatacar la inflación, el Gobierno argentino cerró este miércoles por 15 días la exportación de carne vacuna, con la intención de aumentar la oferta en el mercado interno y bajar el precio de este alimento tan recurrente en la mesa de los argentinos. También convocó una reunión el próximo jueves con las dos centrales sindicales kirchneristas para elevar el salario mínimo.




