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Ministro de Economía de Argentina: Es una ‘pavada’ atómica decir que hoy entramos en default

"El término default no es una sensación térmica, sino una cuestión eminentemente legal, dijo Axel Kicillof.

El ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof, aseguró que su país no está en un default, luego que este miércoles 30 de julio se cumpliera el plazo, sin resultados positivos, para llegar a un acuerdo para cancelar la deuda con los llamados "fondos buitres".

 

"Es una 'pavada' atómica decir que hoy entramos en default (…) El término default no es una sensación térmica, sino una cuestión eminentemente legal", dijo el ministro en rueda de prensa.

 

"Argentina se encontraría en default si alguno de los eventos contemplados y explicados claramente en los contratos hubiera ocurrido y ninguna de estas cuestiones se cumplen", agregó.

 

El ministro explicó que son cuatro los eventos para caer en default: no pago, incumplimiento de otras obligaciones o incumplimiento cruzado, moratoria y validez, y aseguró que ninguna de estas situaciones ocurrió en el caso con los "fondos buitres".

"Existe una especie de campaña encaminada a sembrar incertidumbre, pánico y terror vinculada con la palabra default", complementó.
 
El ministro dijo que el juez de Nueva York Thomas Griesa, que llevo adelante el juicio de los acreedores contra Argentina, "perjudica a terceros" y que "favorecer a los buitres es uno de los objetivos centrales de este juez".
 
De acuerdo con Kicillof, Griesa desvirtuó la interpretación de una situación de default de Argentina  "poniendo en cuestión el cobro de terceros para que un uno por ciento cobre por sobre el 92%" que ingresó a los canjes de 2005 y 2010.

Para no entrar en mora, Argentina debe cancelar obligaciones por cerca de 540 millones de dólares a los bonistas que aceptaron la reestructuración, pero el juez federal Thomas Griesa congeló los dineros girados hace más de un mes que iban destinados a pagarles y ordenó al país cancelar primero la deuda con los llamados "fondos buitres" por US$ 1.500 millones.