Camarógrafo ruso fue asesinado en Ucrania pese al alto al fuego
Es el quinto reportero que muere cubriendo los enfrentamientos en el este. En tanto, desde Estados Unidos se ve con preocupación el avance de grupos radicales islámicos.


Anatoli Klian, camarógrafo del Primer Canal ruso, falleció en la noche del domingo al lunes después de haber sido impactado por balas disparadas desde un regimiento ucranio en los alrededores de Donetsk. Es el quinto reportero que muere cubriendo los enfrentamientos que se desarrollan en el este de Ucrania.
Estos hechos ocurren en medio de presiones internacionales para que el presidente ucranio Petro Poroshenko prolongue el alto al fuego, y de presiones en sentido contrario de los nacionalistas, que piden continuar con la operación contra los rebeldes prorrusos.
Los reporteros de la televisión rusa acompañaban en un autobús a las madres de soldados que servían en la Unidad Militar 1428 (ubicada a 15 kilómetros de Donetsk), que querían llevarse a sus hijos a casa.
Pero las madres no pudieron dialogar con los militares, porque inesperadamente desde la unidad abrieron fuego contra el autobús. El vehículo retrocedió y se detuvo a uno 500 metros del regimiento; los disparos se reanudaron, hiriendo al profesional, que falleció poco después en el hospital.
El Kremlin ha mostrado su preocupación por las repetidas violaciones del alto el fuego y denunció la persecusión a que se han visto sometido algunos periodistas, a los que se les ha querido demostrar que eran en realidad espías.
Desde que comenzaron los enfrentamientos en el sureste del país vecino, uniformados ucranios han detenido a seis periodistas acusados de espionaje. Después de presiones tanto internacionales como por parte de Moscú, todos fueron dejados en libertad, algunos después de haber sido torturados, según denunciaron las víctimas.




