Cristina Fernández prometió evitar la suspensión de pagos en Argentina
La Presidenta dijo que seguirá abonando la deuda reestructurada pero rechazó la "extorsión" de los fondos "buitres".


La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, no explicó cómo lo hará, pero prometió que su país seguirá pagando la deuda y que no aceptará la “extorsión” de los fondos buitres y otra minoría de acreedores que rechazaron esas reprogramaciones y que consiguieron que se ratificara en EE.UU. un fallo para que se les abone el 100% del pasivo en suspensión de pagos desde 2001.
La jefa de Estado recordó que hace 13 años Argentina cayó en la mayor suspensión de pagos de un país “desde que se tiene memoria” y que su marido y antecesor, Néstor Kirchner (2003-2007), ofreció a los acreedores una quita de la deuda, que llegó a la mitad de su valor original.
“Permítannos crecer porque los muertos no pagan”, fue el argumento de Kirchner que recordó Fernández en un mensaje por cadena nacional en Argentina.
Fernández recordó que en 2012 el juez de Nueva York Thomas Griesa ordenó a Argentina a pagar los 1.500 millones en efectivo antes de seguir cumpliendo con sus obligaciones de la deuda reestructurada.
“¿Por qué no pagarles los 1.500 millones y ya? El problema es que si se acepta pagar los 1.500 millones, que son el 1 % que no entró al canje, el otro 7 % estaría en condiciones de cobrar ya 15.000 millones más”, esgrimió.
Sin embargo, en las últimas semanas el juez ha dicho que si el país sudamericano no podía pagar, se podía “negociar” y uno de los acreedores litigantes admitió que, en lugar de abonar con efectivo, tal vez Argentina podría saldar su deuda con la emisión de títulos públicos.
“La voluntad de pago de Argentina está más que probada”, argumentó Fernández frente a los buitres que la definen como impagadora “serial”. Entre otros, puso como ejemplo los acuerdos de este año para indemnizar a Repsol.
“Pero hay que distinguir una negociación de una extorsión. Todo gobierno tiene que estar dispuesto a negociar, no a someter a su país a una extorsión semejante”, dijo Fernández, que insistió en invitar a los litigantes a entrar al canje hasta intercambiar el 100 % de los bonos antiguos.
La presidenta de Argentina opinó que el fallo de EE.UU. “no es un problema económico, financiero o jurídico sino la convalidación de un modelo de negocios a escala global que va a traer tragedias inimaginables”.




