Brasil se blindó con el triple de agentes de seguridad que en Sudáfrica 2010
El objetivo es que ni las protestas sociales ni cualquier otro incidente impidan el funcionamiento normal del Mundial de Fútbol.
Nunca una fiesta deportiva tuvo tanta custodia policial. Más de 150 mil efectivos trabajarán para mantener la paz en las doce sedes del Mundial de Brasil, tres veces más que en el último campeonato de Sudáfrica, en 2010, donde fueron movilizados 53 mil agentes.
Las autoridades brasileñas, en el momento de máxima exposición internacional del país, dicen que han aprovechado la Copa del Mundo para integrar sus diferentes cuerpos de seguridad y modernizar sus equipos de mantenimiento del orden público. El objetivo es que ni las protestas sociales ni cualquier otro incidente impidan el funcionamiento normal del Mundial de Fútbol.
“Esa integración es el gran triunfo de este Mundial para nosotros”, afirmó este martes el director de la Secretaría Extraordinaria de Seguridad para Grandes Eventos (SESGE), Andrei Rodrigues, en la presentación del plan de seguridad nacional para el evento.
“El gran objetivo es que no suceda nada en los estadios”, recalcó en el Fuerte de Copacabana José Carlos de Nardi, Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, que confirmó el despliegue de doce batallones de contingencia listos para “garantizar la ley y el orden” en el caso de que cualquier imprevisto grave fuerce a los gobernadores estatales a solicitar su intervención urgente a la presidenta de la República, Dilma Rousseff.
Además de los 70.000 soldados y 60.000 policías de los diferentes cuerpos movilizados, 20.000 agentes de seguridad privada estarán presentes en los estadios, según confirmó el Director General de Seguridad del Comité Organizador Local, Hilário Medeiros.
El operativo militar incluye también la presencia (visible desde hace ya algunos días) de una fragata, una corbeta y varios barcos auxiliares en las cuatro ciudades marítimas que albergarán partidos: Fortaleza, Natal, Salvador de Bahía y Río de Janeiro.