Internacional

Convocantes a huelga general en Argentina aseguraron que hubo un 90% de adhesión

En tanto, desde el Gobierno trasandino le bajaron el perfil a la manifestación señalando que sólo se trató de un "gran piquete nacional con paro de transportes".

La jornada de este jueves en Argentina fue de paralización absoluta del transporte, esto a causa de la segunda Huelga General que enfrenta la Mandataria argentina, Cristina Fernández y que fue convocada por el grupo opositor, la Confederación General del Trabajo, liderada por Hugo Moyano, quien fue aliado de los Kirchner y que en la actualidad es uno de sus enemigos más acérrimos.

Además, no hay servicio de ferrocarriles, colectivos, subterráneos, técnicos aeronáuticos, retiro de residuos dee basura y las clases quedaron a criterio de cada profesor. Las estaciones de bencina fueron cerradas y en las que nos e adhirieron al paro hubo filas de hasta tres cuadras para conseguir gasolina.

Pero según los convocantes la manifestación tuvo una convocatoria de más de un millón de trabajadores, calificándola como positiva, esto, en contraposición con lo expresado por el Gobierno. El jefe del Gabinete trasandino, Jorge Capitanich le bajó el perfil a la paralización conovaca por cinco centrales de trabajadores, señalando que se trataba de un gran piquete nacional con paro de transportes.

"Un gran piquete nacional con paro de transportes, que obviamente ha impedido que muchos trabajadores que quiesieran desplazarse a sus respectivos lugares de trabajo no lo hayan podido lograr. En consecuencia, es un acatamiento difícil, que se da en un contexto en donde supuestas reivindicaciones que se argumentan desde el lado opositor, en definitiva se viene cumpliendo regularmente. No tienen ningún argumento.

En tanto, el timonel de la organización convocante, Hugo Moyano hizo un llamado al Gobierno a que deje de lado la soberbia y destacó la adhesión, que según él alcanzó un 90% de los trabajadores.

"Y algunos creen o dicen o pretenden hacer creer que como consecuencia de los piquetes la gente no fue a trabajar y es todo una mentira total, acá la expresión fue la voluntad de la gente dando un mensaje claro al Gobierno Nacional y esto significa que comience a dar respuesta a los reclamos que realiza la gente".

La huelga fue convocada para protestar contra el intento de Fernández de poner fin al reajuste salarial que se discute en las negociaciones colectivas con las empresas, la alta inflación del 7% que afecta al poder adquisitivo y también por la violencia creciente en las grandes ciudades. También, detener el ajuste salarial y tarifazos y se exige salario mínimo de 9 mil pesos, equivalentes a 613 mil pesos chilenos.