El papa cumplió un año de pontificado reformista y cercano a la gente
En su cuenta de Twitter, el argentino pidió que recen por él. Su pontificado ha estado marcado por las reformas, la apertura de la Iglesia y por sus muestras de sencillez.


El
marcado por las reformas en la Curia, la apertura de la Iglesia y por sus muestras de sencillez y cercanía a la gente, como lo demuestran los miles de peregrinos que acuden a la plaza de San Pedro.
Bergoglio, de 77 años, un jesuita con corazón franciscano, nada más presentarse a los fieles dijo al mundo que quiere ser un papa "al servicio de los demás", que sueña con una Iglesia "pobre y para los pobres" y abierta al mundo, tanto, que animó a los religiosos a abrir los conventos vacíos para alojar a los refugiados.
Lo primero que hizo el papa, elegido el 13 de marzo, fue desprenderse de oropeles. Calza zapatos negros y no los rojos papales y se aloja en la residencia Santa Marta, una dependencia del Vaticano, junto con obispos y sacerdotes y no en los fríos apartamentos del Palacio Apostólico.
Una de las decisiones de Bergoglio fue el nombramiento de una comisión de investigación para reformar el llamado banco del Vaticano, el Instituto para las Obras de Religión (IOR), envuelto desde hace años en numerosos escándalos financieros.
Recen por mí.
— Papa Francisco (@Pontifex_es) marzo 13, 2014




