Víctimas mexicanas de abusos sexuales acusaron al Vaticano de crímenes de Estado
La Santa Sede será evaluada el jueves en Ginebra por el Comité de los Derechos del Niño de la ONU sobre su respuesta ante los casos de abusos sexuales en el seno de la Iglesia.
El Vaticano tiene una cita inédita el próximo jueves en Ginebra.
El Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas evaluará, entre otras cuestiones, la respuesta de la Iglesia ante los abusos sexuales a menores cometidos durante décadas por su personal en todo el mundo. La comparecencia es histórica. Ningún organismo internacional se había atrevido hasta ahora a cuestionar a la Santa Sede.
Organizaciones y víctimas estadounidenses, europeas y mexicanas aprovecharon la ocasión para hacer llegar al Comité en Ginebra informes con sus denuncias y numerosos casos de pederastia documentados.
Desde México, que presenta más de 200 incidentes particulares, 169 organizaciones y ciudadanos, algunos de ellos víctimas, solicitan que el caso sea tratado como un crimen de Estado y que el Vaticano sea juzgado por las Naciones Unidas, aunque eso solo podría producirse en otro proceso ya que el Comité se limita a hacer una evaluación.
El exsacerdote mexicano Alberto Athié abandonó los hábitos después que México y Roma desoyeran sus denuncias sobre el fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, reconocido como pederasta por la propia Iglesia años después.
“La Iglesia es responsable porque hubo indicaciones de la máxima autoridad para proteger a los abusadores y encubrir la pederastia, lo que multiplicó y prolongó los casos en el tiempo”, dijo.