España aprobó la ley de aborto más restrictiva en la historia de su democracia
De acuerdo a la legislación propuesta, el aborto ya no sería un derecho de la mujer y únicamente sería permitido en caso de violación o si peligra la vida de la madre.


El Consejo de Ministros de España aprobó este viernes 20 de diciembre la reforma de la ley del aborto, considerada una propuesta más estricta.
La nueva norma, presentada por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, se llamará Ley Orgánica de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Mujer Embarazada.
De acuerdo a la legislación propuesta, el aborto ya no sería un derecho de la mujer y únicamente sería permitido en caso de violación o si peligra la vida de la madre.
La ley actual permite a las mujeres terminar con el embarazo hasta las semana 14, extendido a 22 semanas si existen riesgos a la salud de la madre o en caso de deformidades fetales.
Grupos feministas y activistas del derecho a decidir afirmaron que realizarán protestas en los meses venideros mientras el proyecto de ley se debate en el Congreso y el Senado.
La mujer necesitará el dictamen de dos médicos
Para alegar el supuesto de riesgo para su salud, la mujer tendrá que contar, según indicó el ministro, con "un informe motivado, emitido con anterioridad, por dos médicos de la especialidad correspondiente a la patología" que le genera ese grave peligro.
Estos profesionales deberán ser distintos de aquellos que practicarán la intervención médica y no podrán trabajar en el centro médico donde se vaya a realizar. En caso de urgencia, precisó Gallardón, es decir si hay peligro vital para la mujer no será necesario el informe. Actualmente, tras la semana 14 de plazo libre, la mujer puede abortar si hay riesgo para su salud (lo que incluye la psicológica), para ello necesita el dictamen de un médico.
Las menores necesitarán permiso paterno
Con la contrarreforma de Gallardón -que tardó en llegar dos años-, las jóvenes de 16 y 17 años volverán a necesitar el permiso de sus padres o tutores para abortar.
Desde 2010, estas no necesitaban el permiso de sus padres o tutores para interrumpir su embarazo y sólo debían informar de su decisión en casa. Y si hacerlo les supone un “conflicto grave” -consideran que sus padres las van a presionar, o no tienen una verdadera red familiar, o son víctimas de malos tratos- la ley les permite no contarlo. Sin embargo, la nueva ley eliminará ambas posibilidades: las menores deberán tener el permiso paterno para abortar.




