Centenares de muertos tras dos días de enfrentamientos en Sudán del Sur
La lucha entre miembros de la Guardia Presidencial empezó cuando el presidente ordenó la detención del exvicepresidente. Ambos postulan a la presidencia el 2015.
Los combates entre dos facciones del Ejército de Sudán del Sur, que comenzaron el pasado domingo en la capital, Yuba, ya han cobrado la vida de entre 400 y 500 personas, según informó el responsable de la misión de paz de Naciones Unidas en el país, Herve Ladsous, al Consejo de Seguridad de la ONU, basándose en las cifras remitidas por los distintos hospitales de la ciudad.
Asimismo, otras 800 personas resultaron heridas. Por su parte, la Embajada estadounidense recomendó a sus ciudadanos que abandonen el país a la mayor brevedad posible ante el empeoramiento de la situación. Unas 15.000 personas han buscado refugio en las instalaciones de Naciones Unidas en la ciudad.
La violencia desatada en Yuba, capital de Sudán del Sur, país que se proclamó independiente hace dos años y medio, enfrenta a dos facciones del Ejército. Por un lado están los defensores del presidente Salva Kiir y, por otro, los partidarios de su exvicepresidente, Reik Machar. El principal riesgo de esta pugna por el poder es su deriva hacia una confrontación de carácter intercomunitario.
Los enfrentamientos comenzaron el pasado domingo entre miembros de la Guardia Presidencial cuando Salva Kiir ordenó la detención de Machar. Miembros de la etnia nuer de este cuerpo militar se negaron a cumplir esta orden, lo que generó una disputa que se convirtió en intercambio de disparos. El conflicto se extendió pronto por otros cuarteles militares y luego a las calles de la ciudad.
Salva Kiir, presidente de Sudán del Sur desde su independencia en 2011, destituyó a Reik Machar del cargo de vicepresidente hace unos seis meses por causas no aclaradas. Lo que sí está claro es que ambos líderes aspiran al poder, pues Machar ya anunció su intención de presentarse a las elecciones presidenciales de 2015.
Tras dos días de enfrentamientos en Yuba las comunicaciones telefónicas fueron prácticamente cortadas y el aeropuerto se encuentra cerrado. Un portavoz de Naciones Unidas instó a los líderes del Ejército de Liberación del Pueblo Sudanés a "imponer disciplina en sus fuerzas y ejercer la máxima moderación en el uso de la fuerza". Asimismo, advirtió del peligro de violencia contra ciertas comunidades. En concreto, la representante en este país del Secretario General de Naciones Unidas, Hilde Johnson, hizo un llamado a los sursudaneses a "abstenerse de realizar cualquier acto que alimente las tensiones étnicas y exacerbe la violencia".