Ministro del Interior de Perú renunció en medio de una crisis política por espionaje
Wilfredo Pedraza dejó el cargo al no poder explicar por qué uno de los operadores de Vladimiro Montesinos gozó de un resguardo policial durante más de un año hasta hace unos días.


En lo que va del gobierno del presidente Ollanta Humala, ningún ministro había dejado el cargo por crisis ligadas a los restos del aparato que crearon el exasesor de inteligencia Vladimiro Montesinos y el expresidente Alberto Fujimori después del autogolpe de 1992: Era una red de sujeción de los militares y los poderes del Estado, y de vigilancia de opositores mediante la interceptación telefónica y otras vías. El ministro del Interior, Wilfredo Pedraza, renunció al no poder explicar por qué uno de los operadores de Montesinos gozó de resguardo policial durante más de un año. El Palacio de Gobierno informó que el asesor presidencial de seguridad, Adrián Villafuerte, también dimitió.
La revelación generó una crisis política porque cuatro altos oficiales de policía se enfrentaron públicamente al actual jefe del Comando conjunto de las Fuerzas Armadas, José Cueto. Los policías indican que el almirante Cueto solicitó el resguardo para su casa, pero se trataba del domicilio de Oscar López Meneses, un operador de Montesinos a quien se le procesó con la red de corrupción del exasesor de inteligencia del gobierno de Fujimori. López Meneses tiene una pena de prisión suspendida de cuatro años por tenencia ilegal de armas. También se encargó, a fines de los años 90, de reclutar a congresistas de otros partidos dispuestos a votar con el oficialismo a cambio de dinero. Cueto sostiene que las afirmaciones de los policías son “patrañas”, que nunca pidió resguardo para esa dirección.
Adrián Villafuerte, el asesor de seguridad del presidente Ollanta Humala, era señalado por el analista y exministro de Interior, Fernando Rospigliosi, como el encargado de la política de seguridad, la cual incluía acciones de interceptación telefónica a opositores y periodistas, al mismo estilo que durante el gobierno de Alberto Fujimori. La prensa documentó que los gastos de la Dirección Nacional de Inteligencia se incrementaron sustantivamente este año. Según la investigación periodística que mostró el trato preferencial que dio la Policía Nacional a López Meneses, también hay un vínculo entre él y el actual asesor presidencial de seguridad. Villafuerte lo negó. Humala también: “No podemos aceptar que se nos vincule con este tipo de basura”, afirmó en un mensaje en el que no podía sostener la mirada a la cámara ni al reportero que tomaba el micrófono. Pero el deslinde que hizo el mandatario no desterró las dudas del primer día de revelaciones.
A las versiones discrepantes entre los jefes policiales –ya retirados de sus cargos- y el almirante Cueto, se sumaron el viernes las del alcalde de Surco, Roberto Gómez, y del general del Ejército Luis Howell, exjefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Gómez arguye que Howell le pidió vigilancia, del serenazgo municipal, para una “casa oficial” del Comando Conjunto, y le dijo que allí se realizaría una reunión de jefes militares de Unasur. La dirección era la casa de López Meneses. Howell negó haber llamado y también aclaró que no le pertenecía el teléfono desde el cual el alcalde refirió haberlo contactado.




