Internacional

El gobierno español calificó de “inaceptable” el espionaje de EEUU

El ministro de Asuntos Exteriores advirtió que de confirmarse las prácticas de espionaje masivo en España "podría suponer una ruptura del clima de confianza" entre ambos países.

Este lunes 28 de octubre, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, elevó el tono de la respuesta a EEUU al advertir que, “de confirmarse”, la realización de prácticas de espionaje masivo en España por parte de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) “podría suponer una ruptura del tradicional clima de confianza” en las relaciones entre ambos países.

Margallo fue más allá del comunicado difundido por su propio departamento al recordar que no sólo se trata de una “práctica inaceptable” entre países amigos y aliados, sino de una vulneración de los derechos a la intimidad y la privacidad de los ciudadanos, a los que la legislación española protege “al máximo nivel”, con el Código Penal.

La entrevista entre el embajador estadounidense en Madrid, James Costos, y el secretario de Estado para la UE, Íñigo Méndez de Vigo (con quien Margallo habló esta mañana en dos ocasiones desde Varsovia, donde se encuentra en visita oficial), no sirvió para despejar las dudas sobre el espionaje. 

En España la interceptación de comunicaciones y el acceso a datos (las identidades del emisor y el receptor de la llamada, el SMS, o el correo electrónico, fecha, hora y duración) sin el requerido control judicial, constituye un delito.

Madrid es una de las 80 ciudades del mundo desde donde la NSA, en colaboración con la CIA, espía al mundo. España y EEUU estrecharon su cooperación contra el terrorismo de ETA y el yihadista en 2001.

El entonces presidente, José María Aznar, dio vía libre a los servicios secretos estadounidenses para operar en territorio español durante una reunión con el presidente George W. Bush en Washington sólo dos meses después del 11-S. A cambio, Aznar pidió a Bush que facilitara al CNI equipos avanzados de interceptación de comunicaciones.

Las noticias de que EEUU espió el móvil de Merkel rastreó masivamente en España e interceptó unos 70 millones de llamadas en Francia derivaron en que el caso se convirtiera la semana pasada en protagonista absoluto de la cumbre de la UE, de la que salió una tímida iniciativa franco-alemana para fijar un marco de actuación de los servicios secretos.

Rajoy dijo entonces que no planeaba sumarse a la propuesta de los dos grandes socios. Tampoco tenía previsto el presidente del gobierno encargar una investigación al CNI.