Papa Francisco recibirá este mes a Nicolás Maduro
Según el portavoz del Vaticano, la visita ya está programada para el próximo 17 de junio. Su antecesor, Hugo Chávez, acudió en tres ocasiones a la Santa Sede.


El papa Francisco recibirá el próximo lunes 17 de junio en el Vaticano al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, según confirmó el portavoz vaticano, Federico Lombardi.
Esta será la primera visita al Vaticano y al papa Bergoglio del presidente Maduro. Su antecesor, Hugo Chávez, acudió en tres ocasiones a la Sede Apostólica, donde se reunió con Juan Pablo II en 1999 y 2001 y con Benedicto XVI en 2006.
Maduro agradeció en abril la alusión que hizo el papa a Venezuela, cuando dijo que los acompañaba "con profunda preocupación, con la oración intensa y con la esperanza de que va a buscar y encontrar formas justas y pacíficas para superar las serias dificultades que el país está atravesando".
Francisco dijo que seguía "de cerca" los acontecimientos que estaban sucediendo" en Venezuela tras las protestas desatadas en el país por la demanda de recontar y verificar la votación completa de los comicios del 14 de abril.
Aunque Maduro no asistió a la misa de comienzo de pontificado de Francisco, el pasado 19 de marzo, sí lo hizo el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, quien expresó al papa el compromiso de la revolución bolivariana de acompañarle en su labor por los pobres.
Maduro aseguró cuando fue elegido papa el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio, el pasado 13 de marzo, que el fallecido presidente venezolano, Hugo Chávez, había tenido que ver en ello.
"Nosotros sabemos que nuestro comandante ascendió hacia esas alturas y está frente a frente a Cristo. Alguna cosa influyó para que se convoque a un papa suramericano, alguna mano nueva llegó y Cristo le dijo: »bueno, llegó la hora de América del Sur». Así nos parece", afirmó Maduro en un acto oficial.
Las relaciones entre el Gobierno de Chávez y la jerarquía de la Iglesia católica han sido tensas en los últimos años y en 2010 casi llegaron a la ruptura después de que el entonces presidente venezolano llamara al cardenal de Caracas, Jorge Urosa, "troglodita e indigno" de ser purpurado.




