Ollanta Humala denegó el indulto al expresidente peruano Alberto Fujimori
El mandatario peruano tardó dos días en tomar la decisión, ante la cual el ministro de Justicia peruano aseguró que Fujimori "no tiene enfermedad terminal, ni grave, ni incurable".


El vilo político en el que estaban tanto el oficialismo de Gana Perú como el partido Fuerza Popular del fujimorismo terminó. Ahora podrán pactar o enfrentarse sin condiciones, dado que el presidente Ollanta Humala recogió la opinión de la Comisión de Gracias Presidenciales de no indultar al exmandatario peruano Alberto Fujimori, gobernante entre 1990 y 2000, condenado en abril de 2009 a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad y corrupción.
Desde la noche del jueves 06 de junio algunos periodistas reportaron que el esperado informe de la comisión, dependiente del Ministerio de Justicia, ya estaba listo.
En un mensaje a la prensa, el presidente Humala comentó que el informe estuvo listo el miércoles del mismo mes y que este viernes 07 de junio tomó la decisión.
El presidente peruano confirmó la noticia después de ser difundida por el ministro de Justicia, Daniel Figallo, quien indicó que Humala tomó la decisión a las 10 de la mañana “porque la solicitud no se ajusta a los motivos para el indulto humanitario: -Fujimori- no tiene enfermedad terminal, ni grave, ni incurable, ni degenerativa, tampoco tiene trastornos mentales insalvables” y el expediente de la solicitud “no tiene fuerza para romper la condena judicial”.
Los hijos de Alberto Fujimori solicitaron la gracia para su padre en octubre del 2012, después de que Ollanta Humala respondiera, cuando le preguntaron si daría el indulto a Fujimori, que él no podía responder a ese interrogante si no existía una petición formal.
Tanto el titular de Justicia como Humala destacaron en sus declaraciones para justificar la decisión que valoraron el “concepto del arrepentimiento” que no ha existido por parte del exgobernante.
Fujimori fue condenado por la Sala Penal Especial en 2009 por homicidio calificado y lesiones graves por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, cometidas en 1992 por el grupo paramilitar Colina y por secuestro agravado de un empresario y un periodista.
Además, fue condenado por usurpación de funciones, corrupción de funcionarios, peculado (apropiación de bienes públicos) y violación del secreto de las comunicaciones.
Humala además pidió que, por consideración a la familia de Fujimori, no haya un “circo político” tras esta decisión. “Yo sé el sufrimiento de una familia cuando tiene un familiar preso”, afirmó en alusión a su hermano Antauro, quien participó en 2005 en el ataque a una comisaría en Andahuaylas, en un levantamiento contra el gobierno de Alejandro Toledo, hecho que en su momento el político respaldó y del que luego se desmarcó.




