Insulza: »La OEA no tiene dinero para hacer todo lo que se pide»
El secretario general de la OEA en entrevista a El País analizó el futuro de la institución y la Asamblea General que se celebrará desde este martes en La Antigua, Guatemala.


El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) José Miguel Insulza, conversó con el diario El País sobre el futuro de la institución, que tendrá su 43º Asamblea General entre el 4 y el 6 de junio en Guatemala.
Insulza aseguró que las drogas será el asunto principal que se tratará en esa instancia, "pero cualquiera puede presentar otros asuntos. Yo, al final de la Asamblea, también pienso pedir tratar un tema, el de la financiación de la OEA, porque en eso estamos atascados (…) Aquí no se requieren reformas administrativas, el problema es que la OEA tiene demasiados mandatos y poco dinero para asumirlas".
"La OEA no tiene dinero para desarrollar todos los mandatos que se le encomiendan, por tanto, o nos aumentan la dotación o deciden qué hacemos con ellos", enfatizó.
El secretario general explicó que "la OEA está compuesta por 35 países que son completamente distintos entre sí y que tienen intereses distintos, lo que para unos Estados es prioritario para otros no tiene importancia. Lo que hay que hacer es tomar decisiones sobre qué asuntos son esenciales y a los que nos podemos dedicar y a cuáles no", basados en "cuáles puede la OEA marcar una diferencia".
El chileno sostuvo que el organismo "subsistirá perfectamente como organismo hemisférico si se dedica a dos tipos de materias, las que son de interés conjunto para la región, como las drogas, la migración, la democracia o los derechos humanos, y otros en los que somos particularmente competentes como las misiones de observación electoral", pero "debería desvincularse" de "temas más locales o subregionales como el de la Defensa o la integración económica".
Respecto a la observación electoral, Insulza dijo que "hay países que jamás han invitado a la OEA, como Chile, Argentina, Uruguay o EE.UU, porque creo que, en algún momento, se asoció la misión electoral con la sospecha de que podían ocurrir cosas malas en las elecciones".
Finalmente, acerca de su continuidad en la OEA, señaló que "el pasado 26 de mayo cumplí ocho años al frente de la Secretaría General y, por lo tanto, me quedan dos años más. Después veré qué es lo que hago".




