Internacional

Diputados argentinos convirtieron en ley el blanqueo de capitales

El kirchnerismo sostiene que será una herramienta para motorizar la economía, mientras que la oposición cree que permitirá el ingreso de dinero sucio.

Con

, la Cámara de Diputados en Argentina convirtió en ley un cuestionado proyecto de ley de exteriorización de capitales impulsado por el Poder Ejecutivo, luego que fuera aprobada la semana pasada en el Senado.

En la instancia anterior, la iniciativa fue aprobada luego de nueve horas de debate por 39 votos a favor del oficialismo y sus aliados y 28 en contra, de los legisladores de la oposición.

Durante la sesión, desde la oposición se fustigó la iniciativa oficial con argumentos de que el blanqueo implica un reconocimiento "del fracaso de la política económica" del Gobierno y que favorece "el lavado de dinero", entre otras cuestiones.

En tanto, desde las filas kirchneristas se quejaron por lo que consideraron "agravios" vertidas en las críticas de las bancadas antikirchneristas e indicaron que la norma busca provocar un "shock de inversiones".

El jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi, defendió la ley al diferenciar entre "dinero negro y dinero sucio" porque, dijo, lo que se busca con ella es captar fondos provenientes de "negocios lícitos" que por determinadas razones fue sacado del circuito. Pero rechazó la posibilidad de que se abra las puertas "al dinero sucio" que surge de actividades ilegales, como "la trata de personas, el narcotráfico, el tráfico de armas".

El radical Ricardo Gil Lavedra, calificó a la ley como "inequitativa, como todo blanqueo" e "irritante cuando los trabajadores están financiando por la inflación al Estado", y advirtió que "solo puede atraer a los grandes delincuentes". Además, indicó que la medida demuestra que "la economía está estancada, no está en crecimiento" y que en realidad "es un manotazo de la peor calaña, es un manotazo a dinero sucio, a dinero ilegal".

El peronista disidente Eduardo Amadeo dijo que la propuesta "reconoce el fracaso del modelo económico y el fracaso total de la política energética kirchnerista" y destacó que "Argentina y Corea del Norte son los dos únicos países en el mundo que se niegan a pedir financiamiento".

De acuerdo con el texto del proyecto enviado al Congreso de la Nación por el Poder Ejecutivo, se establece la creación de instrumentos financieros para -según el texto impulsado por el gobierno- "promover inversiones" y autorizar al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas a emitir el llamado "Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Económico (BAADE)" y el "Pagaré de Ahorro para el Desarrollo Económico".

La iniciativa, además, habilita "al Banco Central de la República Argentina (BCRA) a emitir el ‘Certificado de Depósito para Inversión (CEDIN)’ en dólares estadounidenses" y dispone la creación de un régimen de exteriorización voluntaria de moneda extranjera.