Dos empresarios españoles fueron encontrados asesinados en México
Las víctimas se encontraban en el asiento de atrás de un automóvil, estaban esposados y presentaban varios impactos de bala.
Dos comerciantes españoles que llevaban desaparecidos una semana fueron encontrados muertos en el interior de un automóvil que había sido arrojado a un riachuelo en Culiacán, Sinaloa, al noreste de México, según confirmaron las autoridades mexicanas.
Los cadáveres de José Montoya y Fernando Carmona, de 58 y 57 años, fueron rescatados de las profundidades del canal. Los cuerpos estaban esposados en la parte trasera y presentaban varios disparos de bala, de acuerdo a la versión de la Procuraduría -fiscalía- de ese Estado. La voz de alarma la dio el vecino de un pueblito agrícola llamado Villa López Mateos, localidad devota de la virgen de Guadalupe y San Francisco de Asís, al que le extrañó ver la parte trasera de un vehículo sobresaliendo del agua.
Ellos mismos habían arrendado el transporte en Guadalajara, Jalisco, en el centro del país. Los españoles se dedicaban al comercio ambulante y llevaban ya varias semanas conociendo esta región norteña del país. Por su documentación, los investigadores sostienen que viajaban constantemente entre los dos países.
Los empresarios se hospedaban desde finales de abril en un hotel donde apenas pasaban tiempo. Salían a primera hora de la mañana y no regresaban hasta la noche. El día 4 de mayo salieron para no volver más. Una persona que les acompañaba denunció su desaparición, preocupado tras varios días sin tener noticias suyas. Varios allegados de los desaparecidos viajaron hasta México para tratar de encontrarlos. Los empleados del hotel aun guardan sus pertenencias.
Las autoridades locales detallaron en un primer momento que los comerciantes estaban realizando un recorrido gastronómico cuando fueron secuestrados, algo que suena muy poco creíble en una región con una alta tasa de asesinatos en la que predominan las batallas entre carteles de la droga. Sinaloa es uno de los Estados más violentos del país y es sede del grupo criminal que comanda Joaquín El Chapo Gúzman, el hombre más buscado del mundo. “Nadie que estuviese mediamente informado haría turismo por estas zonas”, señaló una fuente diplomática.
Los responsables del secuestro ejecutaron a sus víctimas y lanzaron su coche con ellos dentro a un canal del río Humaya. La mayoría de los pueblos de alrededor fueron desplazados de la orilla del río y levantados tierra adentro en la década de los sesenta por la construcción de una presa. La zona no destaca por su gastronomía ni mucho menos. Los cadáveres de los comerciantes presentaban signos de descomposición, por lo que la policía cree que murieron hace ya varios días.
Si bien los ataques a extranjeros no son algo frecuente en México, el país vive desde la legislatura anterior (2006-2012) una situación compleja por la violencia vinculada a las actividades del crimen organizado. El nuevo gobierno, dirigido por el presidente Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), anunció en abril que los índices de homicidios vinculados a la delincuencia organizada habían descendido un 17% en el primer cuatrimestre del nuevo gabinete, de 5.127 a 4.294 muertos.