Policía de Canadá frustró ataque terrorista contra tren de pasajeros
Real Policía Montada canadiense detuvo a dos ciudadanos extranjeros ligados a Al Qaeda, Chiheb Esseghaier y Raed Jaser, en Montreal y Toronto, quienes planeaban descarrilar un tren de pasajeros.


La Policía Montada de Canadá informó que este lunes detuvo a dos extranjeros supuestamente vinculadas a "elementos de Al Qaeda en Irán" y que presuntamente planeaban un atentado terrorista contra un tren de pasajeros cerca de Toronto.
La Real Policía Montada (RCMP) aseguró que los detenidos son Chiheb Esseghaier y Raed Jaser, dos ciudadanos no canadienses residentes en las zonas de Montreal y Toronto, respectivamente, tenían como objetivo era descarrilar un tren de pasajeros en la zona del Gran Toronto.
El objetivo de los sospechosos era una ruta ferroviaria concreta, y no un tren concreto, indicó la RCMP, que no precisó el destino del tren. Poco antes, fuentes de seguridad estadounidenses informaron que las autoridades habían frustrado un atentado contra la vía ferroviaria entre Toronto y Nueva York.
Los dos detenidos, según la Policía Montada, estaban aparentemente respaldados e incluso "dirigidos y guiados" por elementos de la red terrorista Al Qaeda "en Irán", pero no hay indicios de que tuvieran el apoyo de ningún Estado.
El atentado "estaba definitivamente en su fase de planificación, pero no era inminente", agregó la Policía Montada, que precisó que la operación fue efectuada en estrecha colaboración con la Policía Federal de Estados Unidos (FBI).
Este mismo lunes, los medios canadienses adelantaron la detención de dos hombres en redadas en Toronto y Montreal, las dos ciudades más extensas del país, y después de un año de investigaciones relacionadas con la planificación de un "importante atentado terrorista".
La operación, según la Canadian Broadcasting Corporation (CBC), fue realizada por la RCMP, los Servicios de Inteligencia en Seguridad de Canadá, la Agencia del Servicio Fronterizo de Canadá y otros organismos de seguridad, en coordinación con el Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos y la FBI.
Las detenciones fueron posibles después de constatarse la participación de ciudadanos canadienses en el asalto islamista efectuado en enero pasado contra una planta de gas en Argelia, donde murieron cerca de 30 rehenes y varias decenas de terroristas.




