Nicolás Maduro designó a un ministro incluido en una lista negra de EE.UU.
El presidente de Venezuela nombró titular de interior a un general incluido en la ''Lista Clinton'', que agrupa a los individuos sujetos a sanciones financieras.


Cuarenta y ocho horas después de jurar como nuevo presidente de Venezuela, Nicolás Maduro dio a conocer el domingo por la noche los miembros de su gabinete ministerial. Destaca la designación del jefe de la policía política (
), el
, como ministro del Interior.
El general Rodríguez Torres estuvo vinculado a los servicios de inteligencia a lo largo de los 14 años de gobierno revolucionario. El Departamento del Tesoro norteamericano lo incluyó en la denominada “Lista Clinton”, que agrupa a los individuos sujetos a sanciones financieras por parte de Estados Unidos según la “Kingpin Act” de 1995, a implicados en el narcotráfico.
Rodríguez Torres es un oficial cercano a Hugo Chávez. En la última ocasión en que Maduro vio al Comandante Supremo de la Revolución con vida, en febrero pasado, Rodríguez Torres estuvo entre los escasos privilegiados que participaron en esa junta de cinco horas. Maduro anunció que Rodríguez Torres pasaría a sustituir al también general Néstor Reverol en la cartera, que cambia de nombre a “Ministerio del Interior, Justicia y Paz”.
En general, Maduro quiso enviar un mensaje de continuidad, al ratificar 18 de los 32 ministros heredados del gabinete de Chávez, incluyendo a Jorge Giordani, mentor intelectual del desaparecido comandante, y Elías Jaua como Canciller. No obstante, Maduro restringió el ámbito de competencia de Goirdani a la Planificación “Socialista”, a la par que le quitó el control de las Finanzas del Estado, a cuya cabeza puso al presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Nelson Merentes. Con ello trata de remachar las tuercas del aparato necesario para asumir “el gobierno de la Economía”, uno de los frentes críticos de la nueva administración.
Maduro aprovechó de recordar que se sigue actuando para determinar las responsabilidades en los desórdenes de la semana anterior, en los que, según el saldo oficial, resultaron ocho personas fallecidas y 65 lesionadas. “Yo llamo a la paz”, proclamó, pero “no va a haber impunidad”.




