Imitador de Elvis fue detenido como responsable de enviar a Obama carta con toxina
El sospechoso de enviar las misivas que aparentemente contenían ricina es un trabajador de limpieza que suele actuar disfrazado del ''rey del rock'' y que solía comentar diversas teorías conspiratorias.


Un imitador de Elvis Presley llamado Paul Kevin Curtis fue arrestado el miércoles 17 de abril por enviar cartas con ricina al presidente Barack Obama y al senador estadounidense del Partido Republicano Roger Wicker.
Curtis, de 45 años, fue arrestado por el FBI y la policía local en su casa a las afueras de Tupelo (Misisipi), la ciudad en la que nació Elvis, mientras que las cartas que envió tenían sello de Memphis, Tennessee, donde murió el "rey del rock".
El sospechoso de enviar las cartas que aparentemente contenían ricina a Obama y Wicker, es un trabajador de limpieza que suele actuar disfrazado de Elvis a lo largo de la frontera estatal de Mississippi con Tennessee, según el diario local Northeast Mississippi Daily Journal.
"Solía decir: "cuando crezca seré justo como Elvis y le compraré una mansión a mi madre". Ése era mi objetivo desde los 6 años", dijo Curtis en una entrevista en 1999 con ese diario.
Su familia guardaba docenas de videos de sus actuaciones en ceremonias de tributo a Elvis, matrimonios y otras fiestas.
Casado y con un hijo, Curtis también es conocido por sus comportamientos erráticos y su afán por las teorías conspiratorias, que empezó a divulgar después de haber trabajado en la morgue del hospital local en Tupelo.
"Estoy en la primera línea oculta de una guerra secreta", escribió Curtis la madrugada del miércoles en su página de Facebook, de acuerdo con el diario. "Una guerra que está generando miles de millones de dólares para organizaciones y gente corrupta y relacionada con la mafia (el mercado negro que cosecha huesos, tejidos, órganos y partes del cuerpo humano)", agregó el sospechoso, que según agentes locales ha enviado más cartas sospechosas a autoridades en los últimos años.
En varios mensajes publicados en Internet, Curtis cierra sus cartas con una frase similar a la que aparece en las cartas enviadas a Obama y Wicker: "Soy KC y apruebo este mensaje" o "soy Kevin Curtis y apruebo este informe".
Las cartas contienen además el texto: "Ver algo incorrecto y no exponerlo es convertirse en un aliado silencioso de su continuación".
Las autoridades estadounidenses siguen analizando las misivas para confirmar que la sustancia que tenían impregnada se trata efectivamente de ricina, una toxina cuyo polvo blanquecino es mortal sólo con inhalarlo, si llega al torrente sanguíneo.




