El Senado de EE.UU. rechazó el control de armas que pidió Obama
Una ajustada votación impidió la aprobación de la extensión del control de antecedentes a las ventas comerciales de armas. El presidente dijo que es ''un día de vergüenza para Washington''.
La enmienda bipartita para extender el control de antecedentes penales y mentales a todas las transacciones comerciales de armas en Estados Unidos fue derrotada en el Senado.
La iniciativa no solo encarnaba la apuesta más ambiciosa de la legislación más dura sobre el control de armas presentada en el Congreso en los últimos 20 años, sino que recogía una de las principales apuestas para la reducción de la violencia armada defendidas por el presidente Barack Obama.
La decisión supone un duro revés para las aspiraciones de aprobar una ley restrictiva en el control de armas, una prioridad en la agenda política de la Casa Blanca, tras la matanza de Newtown.
El presidente criticó la decisión adoptada en el Senado. “Es un día de gran vergüenza para Washington”, señaló Obama. “Hace unos meses, tras la tragedia de Newtown, este país adoptó el compromiso de luchar contra la violencia armada. Hace unos minutos, una minoría de senadores ha decidido que proteger a las familias y a los niños no vale la pena", dijo Obama, que estuvo acompañado por familiares de las víctimas de Newtown, la excongresista, Gabrielle Giffords, alcanzada en la cabeza en un tiroteo en enero de 2011, y el vicepresidente, Joe Biden.
El presidente responsabilizó al “lobby de las armas” y a los que tienen una “visión tradicional del apoyo de la Segunda Enmienda (que garantiza el derecho a llevar armas para defenderse)” de hacer fracasar en el Senado una medida que, sostiene, respalda el 90% de los estadounidenses. “Me pregunto a quiénes representan realmente quienes han votado en contra”, puntualizó.
Si bien comenzó la votación para aprobar o rechazar las enmiendas, aún queda mucho camino hasta que se decida sobre la ley final. Aunque, tras el revés de hoy, el diseño de la nueva legislación aún tiene un margen de maniobra. Pero el presidente no está dispuesto a abandonar su cruzada. “Veo esto como el primer round. Tarde o temprano vamos a arreglar esta situación”, advirtió.