Internacional

Reino Unido despidió a la Dama de Hierro

Londres acogió este miércoles su mayor funeral político en medio siglo, en medio de cuestionamientos por los honores que recibe una ex primera ministra que aún divide profundamente al país.

Miles de personas acudieron al centro de Londres para despedir a Margaret Thatcher, fallecida el pasado día 8 a los 87 años.

La muchedumbre irrumpió en respetuosos aplausos al paso del féretro, tanto cuando este fue transportado en coche fúnebre desde el palacio de Westminster hasta la capilla de la RAF, la fuerza aérea, en el Strand, como cuando el féretro fue conducido hasta la catedral de San Pablo en carruaje de artillería a caballo escoltado por una guardia de honor. Se oyeron abucheos en algunos puntos del recorrido y, al parecer, alguien arrojó algo contra los caballos que arrastraban el vehículo, provocando un ligero nerviosismo.

Pero esa primera parte del funeral, el paso por las calles del centro de Londres del féretro con los restos mortales de la controvertida primera ministra conservadora, se desarrolló con más tranquilidad de la que se esperaba. Más de 4.000 policías habían sido desplegados en Londres en la vasta operación de seguridad puesta en marcha ante el funeral.

El funeral de Margaret Thatcher se celebró en medio de críticas por los honores que recibirá una ex primera ministra que aún divide profundamente al Reino Unido, además del alto coste del servicio en momentos de crisis.

La muerte de Thatcher provocó una ola de emoción en la opinión pública, tanto de la añoranza desde la derecha, como del rencor en la izquierda. Thatcher ha sido tan polémica después de muerta como lo fue en vida y la policía teme que su pomposo funeral pueda verse ensombrecido por la violencia.

Cientos de personas se agolparon desde temprano en los puntos más atractivos por los que iba a transitar el cortejo fúnebre y en especial ante la catedral de San Pablo. La reina Isabel II asiste por primera vez al funeral de un político desde las exequias de Winston Churchill en 1965 en un gesto que algunos consideran de escasa imparcialidad dado el carácter divisivo de la herencia política de Thatcher.

El ataúd con los restos mortales de la ex primera ministra fue trasladado el martes a primera hora de la tarde al palacio de Westminster, el epicentro de la política británica. Pasó la noche en la recogida capilla de St Mary Undercoft, en la que fue velado por familiares y amigos y donde se celebró un servicio religioso privado.

En su traslado hasta la catedral de San Pablo, Thatcher fue escoltada por 700 militares en su último viaje por las calles de Londres.