La ONU alertó contra la narcoviolencia en Centroamérica
Además, el informe señala que la superficie total dedicada al cultivo de cocaína disminuyó en Colombia, aumentó en Perú y permanece estable en Bolivia. La ONU también expresa su preocupación por la intención del Gobierno de Evo Morales de lograr la legalización del cultivo de la hoja de coca al considerarlo un producto tradicional.
La presión a que se ven sometidos los carteles de la droga en México disparó la violencia en Centroamérica hasta “alcanzar niveles alarmantes que no tienen precedentes”, según el informe anual de de la Junta Internacional para el Control de Estupefacientes de la ONU. Los grupos de narcotraficantes mexicanos trasladaron sus operaciones a los países de América Central convirtiendo la región en una zona de tránsito y reexpedición de drogas con destino a EE.UU. El documento constata que a partir de 2010 y por primera vez Costa Rica, Honduras y Nicaragua son ya rutas de paso para el contrabando de narcóticos.
La ONU advierte que la escalada de violencia en relación con las drogas, protagonizada por las organizaciones de narcotraficantes, bandas transnacionales y pandillas locales –“en la actualidad operan en Centroamérica más de 900 maras que tienen más de 70.000 miembros”- hizo que la región sea una de las más violentas del mundo y que las tasas de homicidios en El Salvador, Guatemala y Honduras alcancen el récord internacional.
El informe subraya que la desigualdad social de la zona, la pobreza y la falta de oportunidades económicas para los jóvenes en la región permitieron que prospere el narcotráfico y alimentado una corrupción que frena la productividad y el crecimiento de los países del área.
Por su parte, EE.UU, México y Canadá conforman el principal mercado mundial de consumo de marihuana, cocaína, heroína y drogas sintéticas, si bien el consumo de coca siguió disminuyendo en estos países de forma sostenida desde 2006 mientras que aumentaba su demanda en Europa. La Interpol y la ONU calculan que el valor del mercado de cocaína a nivel mundial ronda los 80.000 millones de dólares. El documento de Naciones Unidas destaca que “en EE.UU. el número de muertes relacionadas con las drogas supera el de los causados por armas de fuego en el país en su conjunto, y en 17 Estados y el Distrito de Columbia ya supera el de los accidentes de automóvil”.
En cuanto a los países de América del Sur, el informe señala que la superficie total dedicada al cultivo de cocaína disminuyó en Colombia, aumentó en Perú y permanece estable en Bolivia. La ONU también expresa su preocupación por la intención del Gobierno de Evo Morales de lograr la legalización del cultivo de la hoja de coca al considerarlo un producto tradicional.