Mitt Romney pasó al ataque en primer debate de Florida
En un Estado en el que un 22,5% de la población es hispana, ambos candidatos han coincidido en criticar las aperturas recientes de Barack Obama, que ha permitido más viajes y más envíos monetarios a la isla de Cuba.


Perjudicado por haber quedado segundo en las elecciones primarias de Carolina del Sur, el empresario y exgobernador Mitt Romney ha pasado al ataque en un debate de candidatos republicanos en la localidad de Tampa, tratando de retratarse como un eficiente empresario ajeno a los resortes del poder de Washington, frente a la extensa carrera de congresista y lobbista de Newt Gingrich.
Este último goza de una ligera ventaja en las encuestas de Florida, que celebra sus primarias el próximo 31 de enero. En ese Estado hay en juego 50 delegados, de los 1.144 que un candidato necesita para ganar. “El presidente de la Cámara tuvo la oportunidad de ser el líder de nuestro partido, en 1994, y después de cuatro años tuvo que dimitir en deshonra”, ha dicho Romney en referencia a Gingrich. “En los 15 años después de dejar la presidencia de la Cámara, el presidente ha estado trabajando como un comerciante de poder en Washington”, ha añadido. Son los ataques más duros que Romney le ha dirigido a un contrincante desde que comenzara esta campaña de primarias.
El pasado sábado, Romney, que había figurado primero en las encuestas electorales durante la mayor parte del mes de enero, perdió las primarias de Carolina del Sur frente a Gingrich por un 12,6% de los votos. En las elecciones de New Hampshire ganó claramente, pero en Iowa había empatado con el exsenador Rick Santorum. Considerado el favorito, los votantes conservadores y evangélicos se le resisten a Romney.
Gingrich, acusado de haber sido un lobbista -alguien a quien las empresas privadas pagan para ejercer influencia en el Congreso- se defendió: “Nunca jamás he ejercido de lobbista”. Romney le recordó que en 2006 la hipotecaria Freddie Mac le pagó 230.000 euros por ejercer de consultor. Según la media de encuestas que realiza la página web Real Clear Politics, ambos candidatos se encuentran en un empate técnico en Florida, con una ligera ventaja de 0,7 puntos de Gingrich.
En un Estado en el que un 22,5% de la población es hispana y en el que la comunidad cubanoamericana tiene un notable peso político, ambos candidatos han llegado a debatir sobre qué le pasaría a Fidel Castro si muriera. “Volvería con su creador”, ha dicho Romney. “No creo que Fidel vaya a volver con su creador. Creo que irá a otro lado”, le ha espetado Gingrich. Ambos han coincidido en criticar las aperturas recientes de Barack Obama, que ha permitido más viajes y más envíos monetarios a la isla de Cuba.
En el asunto de la reforma migratoria, Romney ha propuesto una solución hasta ahora no discutida en ningún debate: la autodeportación. Consiste en que las empresas comprueben si los solicitantes de empleo tienen papeles. “Si la gente no consigue trabajo aquí, van a autodeportarse a lugares en los que puedan conseguir trabajo”, ha dicho Romney. Los otros candidatos han pasado sobre la idea de puntillas, sin hacerle demasiado caso. “Es algo que ya sucede”, ha sentenciado Santorum.




