Finlandia acude a las urnas en unas reñidas presidenciales
La crisis europea y el ascenso de los nacionalistas xenófobos en las legislativas de abril marcan los comicios de hoy, en donde los 4,4 millones de finlandeses votarán en las urnas para elegir a su presidente para los próximos seis años.


La jornada de hoy, en la cual 4,2 millones de finlandeses están llamados a las urnas, marca el inicio del final del mandato de la socialdemócrata Tarja Halonen. Abogada de profesión y 68 años, Halonen fue la primera mujer en presidir la única república de los países nórdicos. Su mandato se ha caracterizado por su defensa al Estado del Bienestar y la tolerancia social. El los últimos años, el Parlamento (Eduskunta) ha menoscabado el poder presidencial, pero aún mantiene su hegemonía sobre la política exterior y actúa como referente moral. Halonen deja la presidencia con un 70% de apoyo ciudadano.
Las encuestas de opinión dan por ganador al candidato del partido conservador (Kokoomus), Sauli Niinistö. Este exministro de Hacienda y exvicepresidente el Banco de Inversiones Europeos es también presidente Honorario del PP Europeo. Niinistö de 62 años, ha visto cómo en las últimas semanas ha perdido hasta un 20% en la intensión de voto; sin embargo, encabeza las encuestas con un 29%. Niinistö ya cosechó una amarga derrota ante Halonen hace seis años. De llegar a la Presidencia, sería el primero del Partido Conservador en 56 años, y culminaría el ascenso de la derecha moderada que ya se alzó con victoria en las parlamentarias de hace nueve meses.
En aquellas legislativas de abril el gran triunfador fue el líder de los Auténticos Finlandeses, Timo Soini. Galopando la crisis europea, Soini multiplicó los votos de su partido por ocho, hasta un 19%, lo que convirtió a su partido en la tercera fuerza política del país. Su discurso populista y antieuropeo parece que pierde fuelle, y las encuestas lo relegan al cuarto lugar, lo que sería un clamorosa derrota. “Los países del sur van de crisis en crisis, es todo una podredumbre. En compañía de esos país vamos derecho a la catástrofe”, dijo Soini en un debate reciente.
El carismático líder tiene un discurso directo, pero durante la campaña se ha visto a la defensiva. Varios parlamentarios de su partido han dejado sonados titulares en la prensa local que Soini intenta acallar. Jussi Halla-aho, jefe del ala más xenófoba, aseguró hace poco: “La única solución para la crisis griega es la vuelta de los coroneles al poder. Con los tanques en la calle se acallan las protestas y se impone disciplina laboral”. Soini también ha tenido que defender su postura sobre el aborto. En un país donde los católicos no llegan al 0,5% de la población él se declara antiaborto e incluso rechaza el aborto terapéutico. Soini también declara que su referente moral es el Papa Juan Pablo II. Para más inri, su consejero económico es un joven activo militante del Opus Dei.
El Partido del Centro, el gran derrotado en las legislativas de abril, parece recuperar terreno y es posible que su candidato, el exministro de Exteriores y veterano de la política finlandesa, Paavo Väyrynen, pase a la segundo vuelta. El partido ha dado carta blanca al candidato y Väyrynen ha hecho de la crisis y la bandera anti-europea su principal mensaje. El candidato ha propuesto incluso que Finlandia retome su vieja moneda, el marco, que podría se utilizado paralelamente al euro. “¿Quién garantiza que el euro esté vigente dentro de tres años?”, preguntaba Väyrynen a sus oponentes en el último debate.
El partido socialdemócrata, que ha ostentado la presidencia del país durante los últimos 30 años, corre el peligro de quedarse al margen de la segunda vuelta, lo que sería un verdadero varapalo. La campaña del candidato, el ex primer ministro Paavo Lipponen, de 70 años, ha ido a contracorriente desde el inicio: ha defendido el euro y los fondos de estabilidad de la UE. Otro pesado lastre para Lipponen es su trabajo como consultor de Gazprom, la gran empresa rusa de gas y petróleo.
El quinto candidato en liza, y con serias posibilidades de pasar a la segunda vuelta, es Pekka Haavisto, abanderado de los Verdes. Haavisto, de 53 años y expresidente de los Verdes Europeos, ha desarrollado una meritoria carrera como diplomático a la sombra del expresidente de Finlandia y Nobel de la Paz, Martti Ahtisaari. Las encuestas de opinión le dan un 17% de los votos, lo que podría bastar para pasar a la segunda vuelta y doblar la última votación de los verdes. La particularidad de Haavisto es que es gay y que ha hecho campaña junto a su compañero, Antonio Flores, un peluquero ecuatoriano de 33 años.
La segunda vuelta, el 5 de febrero. Los primeros resultados se conocerán hoy a partir de las 19.30, hora peninsular.




