EEUU envió un segundo portaaviones al golfo Pérsico
El portavoz del Pentágono, John Kirby, indicó que el despliegue es una "operación de rutina, planeada hace tiempo" y que no está relacionado con las recientes tensiones con Irán.
Nuevas maniobras militares aumentaron la tensión en el golfo Pérsico. Estados Unidos envió a la zona un segundo portaaviones, el USS Carl Vinson, con alrededor de 80 aviones y helicópteros a bordo, según informó la Quinta Flota de la armada estadounidense. El portavoz del Pentágono, John Kirby, indicó que el despliegue es una "operación de rutina, planeada hace tiempo" y que no está relacionado con las recientes tensiones con Irán, tras la amenaza de Teherán de cerrar el estrecho de Ormuz. La versión oficial es que el nuevo portaaviones llega para relevar al USS John C. Stennis. El otro buque debería volver a la base de San Diego, pero el Pentágono no especificó cuándo.
El USS Abraham Lincoln, terminó una visita a Tailandia y se encuentra en el océano Índico camino de llegar también al área de operaciones del comando central, en el mar Árabigo. "No es inusual que haya dos portaaviones en la zona", declaró un oficial estadounidense, subrayando que en los últimos 18 meses ocurrió, por lo menos, en otras dos ocasiones. Pese a estas declaraciones, la preocupación internacional se centra en Ormuz. En los últimos días llegó a Israel unos 8.000 pilotos y técnicos aéreos del ejército estadounidense para participar en lo que, en principio, deberían ser las mayores maniobras militares conjuntas realizadas entre los dos países. Un número indeterminado de pilotos israelíes se desplazó a su vez a bases estadounidenses en Alemania.
La noticia del despliegue de un segundo portaaviones en el Golfo llega un día después del asesinato de otro científico involucrado en el programa nuclear iraní y en medio de una creciente presión internacional sobre el régimen de los ayatolás. El primer ministro japonés, Yoshihiko Noda, tras reunirse con el secretario del tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, anunció que Japón recortará "lo antes posible y gradualmente" sus importaciones de petróleo procedentes de la República Islámica.