La oposición siria dice que no atacará mientras estén los observadores
"Di la orden de detener todas las operaciones desde que el comité llegó a Siria, el viernes pasado. No habrá operaciones contra el régimen, salvo en situaciones en que haya que defenderse", declaró este viernes el teniente coronel Riad al Asad.
El comandante del Ejército Libre Sirio, un grupo de desertores del Ejército sirio aliados con la oposición y que lideran las acciones armadas contra el régimen, el teniente coronel Riad al Asad, aseguró este viernes que ordenó detener los ataques contra las fuerzas gubernamentales mientras estén en el país los observadores de la Liga Árabe, que se desplegaron por varias ciudades sirias para comprobar si el régimen de Bachar el Asad está cumpliendo los compromisos firmados.
"Di la orden de detener todas las operaciones desde que el comité llegó a Siria, el viernes pasado. No habrá operaciones contra el régimen, salvo en situaciones en que haya que defenderse", declaró este viernes el teniente coronel por teléfono a la agencia Reuters.
Al mismo tiempo que el mando militar rebelde hacía estas declaraciones, activistas de la oposición con base en Beirut aseguraron a Reuters que pidieron a la población siria que salga a las calles masivamente este viernes, día en el que habitualmente se recrudecen las protestas por ser festivo, para hacer ver a los observadores cuál es la situación en el país.
La labor de los observadores de la Liga Árabe ha suscitado muchas dudas en la oposición desde las primeras declaraciones del jefe de la misma, el general sudanés Mustafá Dabi, que tras visitar la ciudad de Homs minimizó la gravedad de la situación. El Ejército sirio retiró los tanques de las calles poco antes de que llegara la misión tras días de intensa represión.
Miembros de la misión llevan días contando, bajo condición de anonimato, que sí han encontrado evidencias de graves violaciones de los derechos humanos en Siria en abierta contradicción con el discurso del general sudanés.
Rusia y China son los dos principales aliados internacionales de la dictadura de Bachar el Asad y los dos países que sistemáticamente han respaldado a ese Gobierno a pesar de las evidencias de una represión brutal que deja ya más de 5.000 muertos, según la ONU. Rusia y China impidieron que el Consejo de Seguridad aprobara una resolución en la que se condenaba la violencia en términos moderados. Recientemente, Rusia propuso su propia resolución al Consejo de Seguridad, en la que condena la violencia por ambas partes. El resto de países del órgano permanente de la ONU, Estados Unidos, Reino Unido y Francia, acogieron con cierto escepticismo el texto, que aún está en negociación, puesto que equipara los dos bandos.