Oleada de ataques en Bagdad causó la muerte de 57 personas
Los atentados causaron además unos 176 heridos. En su mayoría, fueron perpetrados con coches-bomba y con artefactos explosivos, en lo que parece el primer ataque coordinado en la capital de Irak desde la retirada de las tropas estadounidenses.
Al menos 57 personas murieron y 176 resultaron heridas como consecuencia de una serie de ataques perpetrados este jueves en zonas chíies de Bagdad, en lo que parece el primer ataque coordinado en la capital de Irak desde la retirada de las tropas estadounidenses, según un nuevo balance procedente del portavoz del ministerio de Sanidad, Ziad Tariq. La oleada de violencia en Bagdad mina más si cabe la inestabilidad en el país, sacudido por una grave crisis de Gobierno tras huir de la ciudad el vicepresidente, el suní Tariq al Hachemi, acusado de dirigir escuadrones de la muerte.
La ofensiva terrorista fue programada para que sacudiera la capital iraquí en la hora punta de la mañana. Los ataques golpearon los barrios de Bab al-Mouatham, Karraday Allaui, en el centro de la ciudad, Adhamiyah, Chouala et Chaab, en el norte, Jadriyah, en el este, Ghazaliyah, en el oeste, y al-Amil, en el sur. Una fuente del Ministerio del Interior precisó que la mayoría de los atentados se perpetró con coches-bomba y con artefactos explosivos.
Horas después de la retirada del último soldado estadounidense tras casi nueve años de ocupación, el país regresó al pasado, es decir, al enfrentamiento sectario; de momento político disfrazado de leyes. Regresa el fantasma del clima de violencia de 2006: la guerra civil entre milicias suníes y chiíes, que provocó miles de muertos y la limpieza étnica de barrios enteros de Bagdad.
Lo sunies representan el 20% de la población y fueron los gobernantes de Irak hasta la caída de Sadam Husein. Pese a las peticiones de calma, diálogo y unidad realizadas por el vicepresidente de EE.UU, Joe Biden, y por el presidente de Irak, el kurdo Jalai Talabani, Al Maliki no da marcha atrás. Su decisión, la orden de detención de Al Hachemi, no es una ocurrencia, sino que obedece a una estrategia concreta: sustituir el Estado plurinacional por otro menos teatral, en el que no esté en discusión la hegemonía chií.




