Presidente sirio sostuvo que él no ordenó el asesinato de manifestantes
Bachar el Asad manifestó que solo un "loco" haría algo así. Incluso, sostuvo que la mayoría de los muertos, que la ONU cifra en 4.000, pertenecían a su bando y no al de opositores o desertores del Ejército que plantan cara a Damasco.
El presidente sirio, Bachar el Asad, negó que de su boca saliese la orden de matar a los manifestantes que tienen en jaque al régimen desde el pasado mes de marzo. En una entrevista concedida a ABC News, El Asad manifestó que solo un "loco" haría algo así. El mandatario sirio, presionado por EE.UU, la UE y la Liga Árabe para que frene la violencia, sostuvo que la mayoría de los muertos, que la ONU cifra en 4.000, pertenecían a su bando y no al de opositores o desertores del Ejército que plantan cara a Damasco.
El Asad responsabilizó a "errores" de individuos los casos de dura represión contra los manifestantes y no a una política "institucional". "Hay una gran diferencia", señaló el presidente sirio. En una de sus pocas intervenciones públicas, el cabeza de familia de los Asad puso en tela de juicio la "credibilidad" de la ONU. Según los cálculos del presidente sirio, 1.100 policías y militares del régimen murieron en los últimos nueve meses.
Preguntado por las sanciones aprobadas por la comunidad internacional, El Asad minimizó su impacto: "Estamos en el punto de mira de las sanciones desde hace 30 o 35 años", defendió El Asad. "No es algo nuevo". El mandatario sirio mantuvo que Siria no está "aislada" y que aún existen tanto intercambios comerciales como movimiento de individuos.




