Sarkozy propuso refundar la Unión Europea junto a Alemania
"Europa no significa perder soberanía, es más soberanía porque representa mayor capacidad de actuación. Ganamos soberanía con nuestros aliados", explicó el presidente francés.
El 25 de septiembre de 2008, diez días después de la quiebra de Lehman Brothers, Nicolas Sarkozy pronunció un solemne discurso en Toulon, al sur del país, que estaba destinado a entrar en los anales del ‘sarkozysmo’. El discurso se resumió en una frase: “No aceptaré que un solo depositante pierda un solo euro”; y en una idea: Sarkozy se comprometió a “refundar el capitalismo loco”, a “moralizarlo” y a instaurar la primacía de la política sobre la desregulación financiera.
Tres años después, la crisis de la deuda soberana ha puesto a Francia y a Europa al borde del precipicio, los bancos que fueron salvados con capital estatal perdieron en unos meses el 50% de su valor en bolsa, los avances éticos prometidos llegaron con cuentagotas, y Francia y la zona euro entraron en recesión mientras la moneda única se tambalea ante la indecisión política de París y Berlín.
"Para evitar miedo había que decir la verdad a los franceses", reiteró Sarkozy. "No socorrimos a los banqueros, sino las economías de los franceses. La quiebra de un banco hubiese arrastrado a los demás. Y esto no costó un céntimo a los contribuyentes". El presidente reconoció que los franceses viven peor que hace tres años, pero les pidió que miraran a "España, Italia, Portugal, Grecia o Irlanda, que se vieron obligados a bajar salarios y subir los impuestos".
Sarkozy, que desde antes del inicio de la crisis esgrimió el trabajo como defensa de los problemas económicos, afirmó que "entre bajar las pensiones o trabajar más, me quedo con trabajar más". "Europa no significa perder soberanía, es más soberanía porque representa mayor capacidad de actuación. Ganamos soberanía con nuestros aliados", continuó Sarkozy, afirmando una próxima cita con Angela Merkel.




