La ONU denunció crímenes contra la humanidad en Siria
Los niños no se libraron de la barbarie y también fueron víctimas de torturas y violencia sexual. Varios testigos declararon a la comisión que "niños, sobre todo varones, fueron asesinados o quedaron heridos por palizas o disparos durante manifestaciones".
Las fuerzas de seguridad de Siria cometieron crímenes contra la humanidad en la represión de las manifestaciones pacíficas en este país, con la aprobación de las máximas instancias del Gobierno y sin importar si las víctimas eran niños o adultos, denunció hoy una comisión de la ONU, según un informe basado en amplia documentación y entrevistas a 223 víctimas directas, testigos y desertores de distintos cuerpos de seguridad.
En función de la numerosa evidencia que recogió, "la comisión cree que las órdenes de disparar y, de otro lado, de maltratar a los civiles se originaron en directivas emitidas a nivel más alto de las Fuerzas Armadas y del Gobierno", señala la mencionada comisión investigadora.
Los niños no se libraron de la barbarie y también fueron víctimas de torturas y violencia sexual. Varios testigos declararon a la comisión que "niños, sobre todo varones, fueron asesinados o quedaron heridos por palizas o disparos durante manifestaciones en varios lugares del país".
Otro aspecto poco conocido de la política represiva del régimen de Bachar Al Asad es el empleo de la manipulación de los propios miembros de sus fuerzas de seguridad pertenecientes a rangos inferiores.
"Nuestro comando nos dijo que había conspiradores armados y terroristas atacando civiles y quemando edificios públicos (…) No vimos a ninguno de esos grupos. Los manifestantes estaban pidiendo libertades, llevaban ramas de olivo y marchaban con sus hijos. La orden era disparar al aire e inmediatamente contra la muchedumbre, sin que hubiese tiempo entre una acción y otra", según el relato de un desertor.