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Los islamistas ganaron por primera vez las elecciones de Marruecos

La victoria islamista en las urnas en Marruecos es la segunda que se produce en el norte de África en un mes. Ennahda, la formación islamista de Túnez, obtuvo nada menos que un 41,5% en las elecciones del pasado 23 de octubre para la Asamblea Costituyente.

Los islamistas moderados marroquíes del Partido Justicia y Desarrollo (PJD) ganaron las elecciones legislativas del viernes, según anunció el ministro del Interior, Taieb Charkaoui. De los 288 escaños ya atribuidos obtuvieron 80 y casi duplican al segundo partido, el Istiqlal, que logró poscionar 45 diputados.

En tercer y cuarto lugar figuran dos “partidos de la administración”, como se llaman en Marruecos a las formaciones artificiales compuestas de notables, con escaso arraigo, pero mucho dinero para hacer campaña. Se trata del Reagrupamiento Nacional de los Independientes (RNI), que cosecha 38 escaños, y del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), fundado en 2007 por un gran amigo del rey Mohamed VI, que obtiene 33. En quinto lugar figuran los socialistas con tan solo 33 escaños.

Quedan aun 97 escaños por atribuir, la mayoría correspondientes a la lista nacional de mujeres y de jóvenes que se presenta en una circunscripción nacional que abarca a todo el país. Los resultados definitivos serán probablemente divulgados esta noche. En sufragios, la diferencia entre los islamistas (28,5%) y sus principales rivales es algo mayor que en escaños porque el sistema electoral perjudica el voto urbano y favorece al rural.

“Hemos obtenido un resultado mejor de lo esperado”, declaró Abdelilá Benkiran, el secretario general del PJD, en la sede de su partido en la madrugada del sábado. “Vamos a conseguir entre 90 y 100 escaños”, añadió, lo que supone la mayoría relativa en un Parlamento muy fragmentado a causa de la ley electoral.

La victoria islamista en las urnas en Marruecos es la segunda que se produce en el norte de África en un mes. Ennahda, la formación islamista de Túnez, obtuvo nada menos que un 41,5% en las elecciones del 23 de octubre para la Asamblea Constituyente,encargada de redactar la nueva Constitución.

“Se trata de un cambio histórico”, afirmó Mustafá Khalfi, coordinador del programa electoral islamista. Si se corrobora esta victoria, el rey está ahora obligado, según la nueva Constitución, a elegir al primer ministro en el seno del PJD, aunque puede nombrar a cualquiera miembro de su dirección y no forzosamente a su secretario general.

El próximo primer ministro será el más poderoso de cuantos han tenido Marruecos desde su independencia. La nueva Carta Magna ha supuesto un recorte de las atribuciones del monarca en beneficio del jefe del Gobierno, que, por ejemplo, podrá ahora nombrar a todos los ministros excepto al de Asuntos Religiosos, que sigue dependiendo del rey.