Grecia intenta desbloquear 8.000 millones de ayudas
El nuevo primer ministro griego se reúne este lunes con los presidentes de la Comisión, José Manuel Duro Barroso, y el Consejo, Herman Van Rompuy, para discutir sobre la crisis de la deuda y tratar de desbloquear las ayudas.
El nuevo primer ministro griego, Lukas Papademos, intenta desbloquear hoy en Bruselas los 8.000 millones -correspondientes al sexto tramo del primer rescate- que necesita imperiosamente para evitar la bancarrota, después de que Nueva Democracia, el partido de centro-derecha, haya puesto en peligro las negociaciones. El líder de la formación, Antonis Samaras, se reunió el sábado con los inspectores de la troika (Unión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo) y rechazó de nuevo comprometerse por escrito, como le reclaman, a apoyar las reformas y las condiciones del segundo rescate.
En este ambiente, el líder del nuevo Ejecutivo interino de unidad nacional -surgido tras la marcha de Yorgos Papandreu- se reúne este lunes con los presidentes de la Comisión, José Manuel Durão Barroso, y el Consejo, Herman Van Rompuy, para discutir sobre la crisis de la deuda y tratar de desbloquear las ayudas. El martes en Luxemburgo verá al presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.
Papademos debe también negociar con los responsables europeos un segundo rescate para Grecia por valor de 130.000 millones de euros, que incluye la condonación del 50% de la deuda helena en manos de la banca.
Una ayuda imprescindible para que Grecia no se vea abocada a la bancarrota, y que ya estuvo bloqueada después de la amenaza del anterior primer ministro de someter a referéndum los ajustes económicos requeridos por la eurozona. Un giro de Papandreu que no gustó al eje franco-alemán. La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, llegaron a amenazar por primera vez a Grecia con la salida del euro. Ahora también quieren que Atenas emprenda las reformas comprometidas antes de que se pague la ayuda, unos nuevos requisitos que se impusieron debido a la "ruptura de confianza" que supuso la fallida consulta.
Unas reuniones que se celebrarán con el telón de fondo de las contínuas manifestaciones en las calles de Atenas y cuando aún el nuevo Gabinete no aprueba los presupuestos para el año que entra, que previsiblemente se someterán a votación el próximo 7 de diciembre.