Dos muertos y más de 600 heridos dejó ola de protestas en Egipto
La policía dispersó a los manifestantes con gases lacrimógenos, de los cuales un centenar habían acampado tras la masiva protesta de ayer, que congregó a más de 50.000 personas.
Una persona murió y al menos 607 resultaron heridas en los disturbios entre manifestantes y fuerzas de seguridad registrados este sábado en la plaza Tahrir de El Cairo, según informó el Ministerio de Sanidad.
La policía dispersó a los manifestantes con gases lacrimógenos, de los cuales un centenar habían acampado tras la masiva protesta de ayer, que congregó a más de 50.000 personas. Durante los disturbios se oyeron disparos por las calles aledañas a la emblemática plaza en la que en enero comenzaron las manifestaciones que acabarían con el régimen de Hosni Mubarak.
A última hora de la tarde, cientos de manifestantes contra la Junta Militar egipcia retomaron el control de la plaza Tahrir en El Cairo, tras el repliegue de las fuerzas de seguridad. Por la noche, el Gobierno emitió un comunicado en el que describe la violencia de los choques como un "asunto peligroso que afecta directamente al progreso del país y la revolución". El comunicado subraya es intocable el "derecho constitucional a la protesta pacífica" y que la evolución de los acontecimientos requiere un retorno a la razón y la responsabilidad.
Las elecciones para elegir un nuevo Parlamento se celebrarán en menos de 10 días. Será el primer plebiscito democrático en casi 60 años de dictadura militar. Pocos son los que confían en que vayan a ser unos comicios limpios. Y tampoco tienen claro quiénes son los que concurren. Lo que muchos manifestantes opinan es que no quieren a los militares en el poder, aunque hay quienes consideran que son una mejor opción que los islamistas. Los juicios militares a civiles, la represión de cualquier acto reivindicativo y las detenciones de activistas no reflejan un panorama halagüeño para la democracia.
Durante la mañana hubo por lo menos cinco detenidos, según explicó durante una rueda de prensa Bahey Eddin Hasan, director del Instituto de El Cairo para los Derechos Humanos. Los disturbios ocurrieron cuando los manifestantes intentaron tomar de nuevo la plaza después de una ofensiva de policías que habían desalojado el lugar. Las Fuerzas de Seguridad disparan balas de goma y gases lacrimógenos desde vehículos blindados.
Las manifestaciones y los disturbios se han extendido a otras ciudades como Alejandría, donde un hombre de 25 años murió, según informó la agencia oficial Mena. El Gobierno egipcio ha hecho público un comunicado en el que describe la violencia de los choques de hoy común "asunto peligroso que afecta directamente al progreso del país y la revolución". El comunicado subraya es intocable el "derecho constitucional a la protesta pacífica"y que la evolución de los acontecimientos requiere un retorno a la razón y la responsabilidad.
Desde el comienzo del proceso democrático los egipcios han reclamado que la autoridad pasara cuanto antes a los civiles, sin éxito. Las denuncias de tortura a detenidos en manifestaciones, las detenciones arbitrarias y la mano dura para disolver las protestas se han excusado con alegatos por parte de la Junta Militar a favor de la unidad nacional y de la necesidad de no sucumbir a influencias extranjeras, a las que los militares culpan de sembrar la discordia.




