Internacional

Egipcios se movilizaron en masa contra el poder del ejército

Desde febrero el ejército reprimió con dureza protestas, torturó y juzgó a civiles en tribunales militares (12.400 casos en nueve meses) y evitó poner fecha a las elecciones presidenciales.

Una multitud se dirigió a la plaza de Tahrir en El Cairo, donde una concentración de protesta contra el intento de los militares de perpetuarse en el poder volvió a tomar el espacio que simbolizó la revuelta contra Mubarak. Los egipcios demandan a la autoridad militar que devuelva a la sociedad civil el poder antes de finales de abril y se quejan por lo que consideran intentos de la milicia de robarles la revolución y la democracia. Hermanos Musulmanes y grupos laicos como el movimiento de Jóvenes del seis de abril, llamaron a los egipcios que empezaron a reunirse en las principales ciudades del país. En Alejandría, más de 40.000 personas estarían reunidas en la plaza de la mezquita de Qaed Ibrahim, según el diario egipcio Al-Ahram. En El Cairo fueron alrededor de 50.000.

Desde febrero, el ejército reprimió con dureza protestas, torturó y juzgó a civiles en tribunales militares (12.400 casos en nueve meses) y evitó poner fecha a las elecciones presidenciales (la más temprana de la que se habló es finales de 2013). Pero su maniobra más peligrosa en el terreno político es el intento de imponer a los partidos un texto previo a la redacción de la constitución que tendrá que elaborar una comisión que emane del parlamento que los egipcios empiezan a elegir dentro de dos semanas, el 28 de noviembre.

La mayor parte de las formaciones se mostraron dispuestas a aceptar un documento con enmiendas que no considerarían obligatorio ni vinculante para la comisión constitucional, y en el que desaparecieran artículos polémicos. Dichos apartados se refieren directamente a la posición del ejército en el estado y la constitución, y les darían poder absoluto en todos sus asuntos, incluidas las decisiones sobre el presupuesto. Otros especifican el proceso para elegir la comisión constitucional. Por eso los egipcios vuelven a llenar las plazas.