Siguen las marchas de los indignados en todo el mundo
Indignados de todo el mundo se tomaron las calles de decenas de ciudades hoy para protestar contra los bancos y los políticos, a los que acusan de provocar la crisis de la economía global y condenar a millones de personas al desempleo y la pobreza.
Indignados de todo el mundo se tomaron las calles de decenas de ciudades hoy para protestar contra los bancos y los políticos, a los que acusan de provocar la crisis de la economía global y condenar a millones de personas al desempleo y la pobreza. Las primeras protestas comenzaron esta mañana en Frankfurt, Chile, Ámsterdam y Londres.
En la capital británica, la protesta arrancó con aire festivo y varios cientos de manifestantes rodearon la sede de la Bolsa de Londres. Pero es en Roma donde la situación se salió de control. Un grupo de violentos lanzaron bombas de papel y quemaron contenedores de basura y algunos autos, lo que provocó la carga de la policía. La calle Tasso de Roma estuvo llena de humo tanto del fuego como de los gases lacrimógenos. Los indignados pacíficos cubrieron de silbidos a los encapuchados, y muchos aplaudieron cuando la Policía o la Guardia financiera detenía a algún violento.
En Bruselas, unos 6.000 participantes de la protesta -según la policía- se congregaron a las afueras de la Bolsa. Al grito en castellano de "¡Culpable!", los manifestantes arrojaron zapatos contra la fachada del edificio, donde colgaron una pancarta que rezaba "La Bolsa o la vida".
En París, la protesta también sirvió para que algunos ciudadanos sirios se manifiesten contra el régimen de Bachar el Asad y la represión del régimen contra las manifestaciones registradas desde hace varios meses en algunas ciudades sirias.
Y en Helsinki, un millar de indignados finlandeses se reunieron en la plaza Narinkkatori de la capital para pedir el fin de la dictadura de los bancos y la complicidad de los políticos.
Alrededor de un millar de manifestantes marcharon hoy por el centro de Frankfurt, en dirección a la sede del Banco Central Europeo (BCE), con pancartas de protesta contra la especulación financiera y el poder de los mercados bancarios. La marcha fue encabezada con una pancarta con el lema "Están especulando con nuestras vidas", mezclada con otros carteles con frases como "Están malversando nuestro futuro".




