Una nueva cadena de accidentes complica la situación en la planta de Fukushima I
Los operarios que trabajan en el interior fueron evacuados durante unas horas por los altos niveles de radiactividad.
La nuclear de Fukushima se desmorona. A primera hora de la mañana en Japón, el Gobierno confirmó que se había desencadenado un nuevo incendio en el reactor 4 -el segundo en 24 horas-. Posteriormente comenzó a salir humo blanco del reactor 3, probablemente vapor causado por el líquido refrigerante que habría entrado al reactor a través de las grietas en el muro. Fue justo antes de que empezara a aumentar la radiactividad en la zona hasta niveles alarmantes por las emisiones descontroladas del reactor 2. La contaminación alcanzó tal nivel que tuvieron que ser evacuados durante unas horas los 50 trabajadores que intentan controlar la situación. Los operarios ya están de nuevo en el interior de la central para trabajar en la refrigeración de los reactores.
Japón ya anunció que pedirá ayuda -sobre todo materiales como trajes antirradiación- a EE.UU. La empresa energética francesa EDF va a enviar también equipos y material a Japón para ayudar a la empresa Tokyo Electric Power. TEPCO declaró que el reactor 3 es hoy su máxima prioridad, ya que es el que muestra los niveles máximos de radiactividad. En segundo lugar, colocó al número 4, afectado por un nuevo incendio esta noche. La preocupación en este reactor es los daños en la cubierta de las piscinas de combustible gastado, lo que podría exponerlo a la atmósfera. Según la compañía, en el reactor dos bajó drásticamente la presión, lo que podría indicar que las tareas de refrigeración están teniendo éxito o que hay alguna grieta en el contenedor o incluso un fallo de las lecturas.
De los seis reactores de la planta de Fukushima, están afectados el 1, 2, 3 y 4. Los daños en las barras de combustible serían el primer paso para que se funda el núcleo, ya que las barras de combustible se calientan y comienzan a fundirse con los elementos metálicos de las varillas que los contienen. Si la contención aguanta puede quedar dentro del edificio (lo que ocurrió en Three Mile Island, en EE UU en 1979). Si la contención falla y esa radiación sale fuera, la tragedia podría alcanzar consecuencias imprevisibles.
Mientras, el emperador de Japón, Akihito, se declaró "profundamente preocupado" por los impredecibles sucesos en la planta atómica. También aseguró que reza por "la seguridad del mayor número de personas" tras el terremoto, "de una escala sin precedentes".
Es extremadamente inusual que el emperador se dirija por televisión a sus súbditos y es la primera vez que lo hace en la presente situación de crisis. La última vez que el máximo representante de la dinastía japonesa se dirigió al país por un evento de similares consecuencias, fue en el terremoto de 1995 en Kobe.