Alemania paralizó temporalmente las siete centrales nucleares más antiguas
La canciller alemana, Angela Merkel, anunció que su gobierno realizará una inspección general de las 17 centrales atómicas en suelo alemán para verificar la seguridad de estas.
La canciller alemana, Angela Merkel, anunció que cerrará "temporalmente" las siete centrales nucleares aún en uso en el país que fueron construidas antes de 1980, mientras dure la moratoria de tres meses anunciada para verificar la seguridad de las plantas del país. Sin embargo, no queda claro si volverán a funcionar transcurrido ese tiempo. De esta forma, la canciller da un paso más en el viraje de su política pronuclear, en un intento de salir airosa de los efectos que la crisis de Japón pueden tener a nivel interno.
La medida afecta a siete de las 17 plantas atómicas alemanas, en concreto las de Unterweser, Biblis A y B, Philipsburg I, Isar I, Neckarwestheim I y Brunsbüttel. Tres de ellas, Biblis A, Neckarwestheim I e Isar I, ya habían quedado condenadas a la desconexión con la decisión de aplazar por tres meses la prolongación de la vida útil de las centrales, por haber cumplido ese plazo. Tampoco retornará a la actividad durante los próximos tres meses la planta nuclear de Krümmel, construida en 1983, y paralizada actualmente tras sufrir varias averías. Además, el Gobierno anunció una inspección general de las 17 centrales atómicas en suelo alemán.
Merkel reconoció que la medida se llevará a cabo por decreto gubernamental, pues no se llegó a ningún acuerdo con las empresas que operan las plantas. El anuncio se produjo tras una reunión con los jefes de gobierno de los cinco estados federados con plantas nucleares -todos ellos de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel- y los ministros de Medio Ambiente, Norbert Röttgen, y Economía, Reiner Brüderle. El anuncio se hizo poco antes de iniciarse la reunión en Bruselas de los responsables de Energía de los Veintisiete, con el fin de coordinar la política comunitaria ante la crisis de Fukushima.




