Internacional

Sarkozy y Cameron pidieron a UE que reconozca a la cúpula rebelde

El movimiento diplomático supone un intento de París por recuperar la iniciativa después de su criticada pasividad en el levantamiento popular en Túnez, que acabó con el derrocamiento de Ben Ali.

Decidida a recobrar la primera línea política y diplomática en la revuelta del mundo árabe, Francia reconoció en París al Consejo Nacional libio, que agrupa a la oposición a Muamar el Gadafi, como único "legítimo representante del pueblo libio" y enviará un embajador a Bengasi, el feudo de los rebeldes. El anuncio se produjo después de que Nicolas Sarkozy se reuniera en El Elíseo con dos representantes de este organismo durante una hora. De esta manera, Francia se convirtió en el primer país en respaldar oficialmente a los opositores de Gadafi. Ali Essaui, uno de estos dos emisarios, anunció también que el jefe del Estado francés les aseguró que en el Consejo de Europa, presentará "un plan global" sobre la situación libia.

Pese a las objeciones de los ministros de la UE, Sarkozy consiguió el apoyo del premier británico David Cameron, con quien trabaja también en la elaboración de una resolución en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que avale una intervención militar en Libia. El movimiento diplomático supone un intento de París por recuperar la iniciativa después de su criticada pasividad en el levantamiento popular en Túnez, que acabó con el derrocamiento de Ben Ali y se convirtió en el origen de las revueltas. Este cambio estratégico coincide, también, con la sustitución, hace 10 días, de la ministra de Asuntos Exteriores, Michèle Alliot-Marie -criticada tras sus vacaciones navideñas en Túnez-, por Alain Juppé, que, entre otras cosas, ya viajó a Egipto.

Francia, además, se mostró favorable a la programación de una posible zona de exclusión aérea aunque con ciertas condiciones, entre las que se cuentan la aprobación de la ONU y una participación al menos simbólica de países árabes. Para que esta zona sea eficaz, Sarkozy también es partidario de ataques aéreos concretos, destinados a anular a la aviación libia.