Washington alerta del peligro de una ‘larga guerra civil’ en Libia
En una declaración nada tranquilizadora, la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, ha asegurado que la situación amenaza con el descenso de la república árabe en una espiral de violencia que culmine con una guerra civil.
La posibilidad de que el conflicto se enquiste en Libia preocupa en Washington. En una declaración nada tranquilizadora, la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, ha asegurado hoy que la situación amenaza con el descenso de la república árabe en una espiral de violencia que culmine con una guerra civil. "En los próximos años, Libia podría convertirse en una democracia pacífica o podría enfrentarse a una prolongada guerra civil", ha asegurado Clinton ante la Comisión de Exteriores de la Cámara de Representantes.
La jefa de la diplomacia estadounidense ha destacado que "es mucho lo que está en juego". "Toda la región [de Oriente Próximo] está cambiando y una respuesta fuerte y estratégica estadounidense será esencial", ha resaltado.
Lo que sigue siendo una incógnita, que intenta despejarse en estos momentos tanto en la Casa Blanca como en Naciones Unidas o en la Unión Europea, es cuál debe de ser esa respuesta de la que habla la secretaria de Estado norteamericana. Clinton dijo ayer en Ginebra, en la reunión del Comité de Derechos Humanos de la ONU, que todas las opciones están sobre la mesa.
Zona de exclusión aérea
Con la insurrección entrando ya en su tercera semana y Gadafi agarrándose a su papel de salvador y guía de la revolución, EE UU anunció el desplazamiento de buques de guerra a la zona y el presidente, Barack Obama, ofreció a la ONU la creación de una zona de exclusión aérea sobre Libia para evitar que el dictador bombardee a los opositores.
Pero esa posibilidad "exigiría tener que destruir previamente las defensas antiaéreas" de Libia, según ha asegurado hoy, en declaraciones recogidas por Reuters, el general James Mattis, al frente del comando responsable de la acción estadounidense en la región. En una comparecencia ante una comisión del Senado estadounidense, Mattis ha dejado claro que una acción como esa "se trataría de una operación militar (…) no sería decir simplemente que no despeguen aviones".
París no actuará sin mandato de la ONU
La medida consta en principio con el respaldo de Londres -el primer ministro británico, David Cameron, la ha legitimado asegurando que es "inadmisible" que Gadafi "pueda asesinar a su pueblo"- pero genera reticencias en París, según informa France Presse. "Se pueden estudiar diferentes opciones, especialmente la creación de una zona de exclusión aérea, pero digo aquí muy claramente que no se hará ninguna intervención sin un mandato claro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas", ha asegurado el recién nombrado ministro de Exteriores, Alain Juppé, ante la Asamblea Nacional.
Mientras, los primeros barcos militares estadounidense ya se han avistado desde el país árabe. El coronel libio Hamad Abdalá al Hasi, que se ha unido a los rebeldes, ha asegurado hoy a la cadena Al Yazira que "varias unidades navales de EE UU navegan frente a la costa de Al Baida", una ciudad del noreste, el área que controlan los anti-Gadafi.
Pero de momento las medidas reales contra el régimen de Gadafi se juegan solo en la escena diplomática, donde prosigue la ofensiva. La Asamblea General de Naciones Unidas se reunirá en Nueva York a las tres de la tarde (las nueve de la noche, hora peninsular española) para debatir la expulsión del país árabe del Consejo de Derechos Humanos del organismo. Por su parte, los jefes de Estado y Gobierno de la Unión Europea se reunirán en Bruselas el próximo 11 de marzo en una cumbre extraordinaria sobre Libia y el norte de África. En la misma, el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, propondrá unas "líneas estratégicas" de respuesta de los Veintisiete.




