Hijo de Gadafi propuso negociar con los rebeldes en la zona oeste
Saif el Islam reconoció que el Gobierno tiene "un problema" puntual en dos ciudades y anunció que su intención es cerrar un acuerdo con los opositores.
Saif el Islam Gadafi, hijo de Muamar Gadafi, explicó a última hora del viernes que las fuerzas leales a su padre están empezando a contenerse en el oeste del país y llamó a negociar con los rebeldes que controlan algunas ciudades de esta zona.
La invitación a un alto el fuego quedó sobre la mesa. En una conversación en Trípoli con periodistas extranjeros invitados por el Gobierno, el considerado sucesor del dictador declaró: "En Musratha, en Zauiya, tenemos un problema. Estamos tratando con terroristas (…). El Ejército decidió no atacarles y darle una oportunidad a las negociaciones. Con suerte, conseguiremos hacerlo de forma pacífica, y será mañana".
Saif insistió en que esos problemas se ciñen exclusivamente a las dos ciudades citadas y que en el resto del país la situación es de gran calma. Las razones de la oferta no quedaron muy claras, más aún después que Saif el Islam asegurara que los rebeldes se están quedando sin municiones. La información suministrada choca, además, con la recopilada hasta ahora, que habla de un importante retroceso del régimen en la zona este.
Esta inesperada reacción llega solo unas horas después que Muamar el Gadafi escenificara una muestra de fuerza al aparecer en la plaza Verde de Trípoli y ofrecer un discurso a una multitud de seguidores.
Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU empezó una reunión de urgencia sobre la situación en Libia con un enérgico llamamiento del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, a adoptar acciones concretas para detener el derramamiento de sangre en el país magrebí. "La violencia debe parar. Los responsables de derramar la sangre de inocentes de una manera tan brutal deben ser castigados", dijo.