El régimen libio comenzó a resquebrajarse
El ministro del Interior libio y camarada de Gadafi desde la revolución de 1969, Abdulá Yunis, anunció su dimisión y su adhesión a la denominada Revolución del 17 de Febrero.
El régimen libio se resquebraja, pese al durísimo discurso que pronunció el líder del país, Muamar el Gadafi. Cada hora se alarga la lista de militares, embajadores y altos funcionarios libios que dimiten, encabezados por el destinado en Washington, Ali Aujali, que sigue los pasos de los miembros de la representación libia en la ONU (salvo el titular). Los diplomáticos en Francia y ante la Unesco expresaron su respaldo "al pueblo en esta revuelta contra la máquina de la opresión", si bien no renunciaron. Sí lo hicieron los embajadores libios en Bangladesh e India. Las legaciones en Malasia y Australia emitieron comunicados de condena de la represión.
A última hora, el ministro del Interior libio y camarada de Gadafi desde los tiempos de la revolución de 1969, Abdulá Yunis, anunció su dimisión y su adhesión a la denominada Revolución del 17 de Febrero, que reclama la salida del dictador. El ministro pidió al Ejército que se sume a los manifestantes y respalde sus demandas "legítimas".
En las calles, la mejor imagen de este desmoronamiento se reflejaba en la región oriental del país. La ciudad de Tobruk, una de las que logró escapar al control del Gobierno, celebraba su liberación con ráfagas de metralleta y manifestaciones de júbilo en las calles. La alegría se desbordó en algunos momentos: mientras un grupo de manifestantes derribaron el monumento al dictador, otros rasgaban sus retratos y otros quemaban el Libro Verde, manifiesto político de Gadafi.
Testigos y periodistas que lograron entrar en el país a través de la frontera terrestre por Egipto confirman que la segunda ciudad más importante del este, Musaid, está también en manos de los manifestantes. La prensa aún no llegó a Musratha, la siguiente localidad en importancia, pero varios testimonios aseguran que el Ejército se pasó ayer al lado de los rebeldes.




