ONU exigió a Gadafi el cese »inmediato» de la violencia
La UE estudia la evacuación de sus nacionales y condena "la represión y la muerte de civiles". EEUU ordena evacuar a todos los funcionarios no esenciales y sus familias.
La virulencia que cobra por momentos la revuelta contra el régimen de Muamar el Gadafi en Libia provocó que la ONU exija a Gadafi el cese "inmediato" de la violencia y que varios países y empresas inicien la evacuación de sus nacionales y trabajadores. Francia y España urgieron hoy a sus ciudadanos que abandonen el país, y Estados Unidos ordenó la evacuación de todo su personal diplomático no esencial y a las familias de los trabajadores de su Embajada. También varias empresas, como las petroleras BP y Statoil, trasladaron a sus trabajadores fuera del país.
La tensión crece a medida que pasan las horas, tras seis días de choques entre opositores y fuerzas de seguridad que provocaron al menos 233 muertos, según cálculos de Human Rights Watch. El secretario general de la Naciones Unidas, Ban Ki Moon exigió esta tarde al mandatario libio que su régimen cese "inmediatamente" la violencia. La UE estudia pactar una condena sin paliativos de la represión contra las protestas y emitir una orden de evacuación para los ciudadanos de los estados miembros.
Por su parte, la Liga Árabe expresó su condena total de la violencia desatada en Libia y llamó a detener los enfrentamientos e iniciar conversaciones entre el régimen y los opositores. El secretario general de la Liga, Amr Moussa, señaló: "Nos enfrentamos a nuevas circunstacias en la región y estas circunstancias exigen diálogo y no confrontación". Y añadió: "Estamos muy preocupados por las circunstancias actuales en Libia y seguimos los acontecimientos con una profunda preocupación".
La Alta Representante de la Política Exterior de la UE, Catherine Ashton, emitió una nota en la que se lee que "el Consejo condena la actual represión contra los manifestantes pacíficos en Libia y deplora la violencia y la muerte de civiles". La nota sostiene que "la UE está extremadamente preocupada por el desarrollo de los acontecimientos en Libia y la muerte de un número muy elevado de manifestantes". Y añade: "condenamos la represión contra los manifestantes pacíficos y deploramos el uso de la violencia y la muerte de civiles".
Por ello, "insta a las autoridades a la moderación y a la calma, y pide que se abstengan inmediatamente de seguir haciendo uso de la violencia contra manifestantes pacíficos. La libertad de expresión y el derecho de reunión, tal y como se establece en la Convención Internacional de Derechos Civiles y Políticos, son derechos y libertades fundamentales de todo ser humano que han de ser respetados y protegidos".




