Ejército de Bahréin aplastó revuelta chií en Manama
Al menos cuatro manifestantes murieron, según fuentes médicas, y más de 300 resultaron heridos en los choques con las fuerzas de seguridad en la plaza de la Perla.
La policía bahreiní, apoyada por varias decenas de vehículos blindados, irrumpió sin aviso en la plaza de la Perla, en el centro de Manama, la capital del emirato, para desalojar con gases lacrimógenos y pelotas de goma a los miles de manifestantes, muchos de ellos mujeres y niños, acampados en ese lugar desde hace tres días para reclamar reformas políticas y un trato de igualdad respecto a la minoría suní.
Al menos cuatro manifestantes murieron, según fuentes médicas, y más de 300 resultaron heridos en los choques con las fuerzas de seguridad. "Estoy herido, estoy sangrando, nos están matando", denunció un manifestante. "Han entrado en la plaza donde centenares de personas pasan la noche en sus tiendas de campaña", dijo otro testigo. La carga y las sirenas de ambulancias se escuchó desde decenas de metros de la plaza, cuyo acceso fue bloqueado.
Los datos que llegan desde el lugar símbolo de la revuelta siguen siendo confusos. La BBC asegura que el Ejército cerró el acceso al centro de la ciudad, por lo que los periodistas no pueden informar de lo que allí sucede. Tampoco pueden entrar las ambulancias y el personal sanitario para atender a los heridos. Las imágenes que ofreció a primera hora el canal catarí Al Yazira muestran tiendas de campaña abandonadas, mantas y ropa desperdigadas por el suelo y restos de comida y basura.
El humo y el olor dejado por los gases lacrimógeos empleados por la policía siguen en el aire. La plaza se despertó prácticamente vacía de manifestantes, con soldados armados patrullando la zona mientras los helicópteros sobrevuelan la plaza y unos cincuenta coches patrulla controlan las principales vías de la capital.