Ejército egipcio exigió el fin de protestas para levantar estado de excepción
Los militares dieron esperanzas a los manifestantes al anunciar que respaldaban "las reivindicaciones legítimas" del pueblo egipcio, pero su papel sigue sin definirse.
El Ejército no abandonó la ambigüedad en su esperado mensaje al pueblo egipcio, impaciente ante la decepción que supso la decisión de Hosni Mubarak de aferrarse al poder. En un comunicado divulgado poco antes de mediodía, el Consejo Superior de las Fuerzas Armadas, presidido por el ministro de Defensa, Mohamed Husein Tantaui, exigió el fin de las protestas, que entran en su jornada 18º, para recuperar la normalidad en el país árabe.
Los militares se comprometieron a levantar el estado de emergencia, una de las exigencias clave de la oposición, siempre y cuando los manifestantes dejen las calles y regresen a sus casas. "El estado de emergencia se levantará tan pronto como terminen las actuales circunstancias", reza el comunicado. Los generales también prometieron elecciones libres y justas pero sin concretar una fecha.
Los militares dieron esperanzas a los manifestantes al anunciar que respaldaban "las reivindicaciones legítimas" del pueblo egipcio, pero su papel sigue sin definirse. Apoyan, o al menos entienden, las peticiones de la oposición pero al mismo tiempo mantienen en pie un régimen que parece derrumbarse según pasan los días.
El mensaje es un jarro de agua fría sobre las esperanzas del pueblo egipcio, cuya respuesta sigue siendo una incógnita. El desafío lanzado anoche por Hosni Mubarak a su pueblo, anunciando que continuaría como presidente hasta septiembre pero que transfería parte de su poder al nuevo hombre fuerte, el vicepresidente Omar Suleimán, desató la ira de los manifestantes, que prácticamente daban por hecho su renuncia y la apertura de una nueva etapa en el país árabe.




