Internacional

Tres muertos y centenares de heridos dejan enfrentamientos en las calles de El Cairo

La protesta pacífica se ha extinguido hoy en Egipto. Grupos pro y anti-Mubarak han mantenido durante horas una batalla campal en la plaza Tahrir (Liberación), epicentro desde hace nueve días de la revuelta contra un régimen que dura ya tres décadas.

Con actitud muy violenta, grupos de seguidores del presidente han irrumpido en la céntrica plaza y se ha desencadenado un enfrentamiento con palos y piedras. Según el Gobierno, al menos tres personas murieron y 639 resultaron heridas. El ministro de Sanidad, Ahmed Sameh Farid, explicó que la primera víctima fue un militar que cayó por un puente cercano.

Aunque las imágenes de televisión muestran ahora la plaza en calma, la pelea ha sido dura durante todo el día y, con la llegada de la noche, se ha recrudecido por momentos con el lanzamiento de bengalas y cócteles molotov. Algunos han impactado contra el Museo Egipcio, aunque han caído en la zona de jardínes y el edificio "está a salvo", según ha dicho una persona desde el interior del edificio a Reuters. Los soldados han asistido impasibles a la situación, aunque en algunos momentos se han visto desbordados y han efectuado disparos al aire, según la cadena Al Yazira. Mientras tanto, el régimen ha rechazado dar paso de manera inmediata a una transición como ha pedido la comunidad internacional, que también ha reaccionado ya ante el brote de violencia.

Los grupos pro-Mubarak han irrumpido en la plaza de la Liberación pese a los cordones del Ejército, que trata de no involucrarse, y de los propios manifestantes contra el régimen, quienes mantienen allí una concentración desde el pasado viernes que ayer alcanzó su punto culminante con cientos de miles de personas. El anuncio del presidente a las once de la noche (una hora menos en la España peninsular) asegurando que no se volvería a presentar en septiembre, no bastó para los grupos opositores. La multitud se quedó en la emblemática plaza cairota, que ha amanecido con unas 1.500 personas, a las que, como en días anteriores, se iban sumando nuevos manifestantes. Sin embargo, desde primera hora han puesto también rumbo hacia allí los partidarios del Gobierno con el objetivo de desalojarlos.

Los grupos que apoyan al rais han conseguido entrar en la plaza de la Liberación a última hora de la mañana y la protesta, ejemplarmente pacífica ayer, se ha vuelto violenta, ya que los anti-Mubarak no están dispuestos a retirarse de las calles antes de que el presidente deje el poder. Las imágenes de televisión han mostrado enfrentamientos a puñetazos, estampidas y carreras, lluvias de piedras (desde las azoteas hay gente lanzando piedras, sillas y otros objetos contundentes) y hasta cargas a caballo y camello -los opositores denuncian que eran policías de paisano, aunque el Ministerio de Interior lo niega. Inicialmente se ha intentado apartar de la refriega a mujeres y niños (ayer había incluso bebés en la concentración ). Con la llegada de la noche, se han visto bengalas, se han lanzado cócteles molotov (al menos cuatro, según testigos de Reuters) y una parte de la plaza se ha cubierto de humo, procedente según Al Yazira de un edificio contiguo que se habría incendiado. Según France Presse, la cifra de heridos se eleva al medio millar, mientras que Reuters también ha informado de "numerosos heridos". Un portavoz del Ministerio de Sanidad ha dicho en la televisión estatal que hay al menos un muerto y 403 heridos. La persona que ha fallecido tendría algún vínculo con las Fuerzas de Seguridad.