Ejército egipcio endureció control de calles para atajar revuelta
Mientras los helicópteros militares sobrevuelan El Cairo, se escuchan disparos en el centro, y en las calles siguen vigilando patrullas de ciudadanos que se organizaron para defender sus propiedades.
Con el fin del toque de queda, a las ocho de la mañana las calles de El Cairo y otras ciudades egipcias recuperaron una tensa calma, después de una noche de saqueos y vandalismo que sucedieron a las protestas masivas y las concentraciones. A la luz del día, la tensión es mayor que en días anteriores de multitudinaria protesta contra el presidente, Hosni Mubarak. Al contrario que ayer, los militares entorpecen el paso de los ciudadanos a los puntos neurálgicos de la revuelta en el centro de El Cairo, con muros de hormigón y cacheos e incluso dispararon al aire para dispersar a la multitud. Pese a ello, dos horas antes del inicio del nuevo toque de queda, a las cuatro de la tarde, miles de personas llenan otra vez la plaza Tahrir. Los partidos opositores que hasta las últimas elecciones tenían presencia parlamentaria, incluidos los Hermanos Musulmanes, están reunidos en este momento para tratar de buscar una salida a la crisis, mientras que el Ministerio de Información acalló a Al Yazira, la única cadena de televisión que retransmitía en directo de forma continua la revuelta.
Durante la mañana, el tráfico fue menor que otros días, pese a que es jornada laborable en Egipto, y también había menos gente en las calles. Mientras los helicópteros militares sobrevuelan El Cairo, se escuchan disparos en el centro, y en las calles siguen vigilando patrullas de ciudadanos, que armadas de palos y cuchillos, se organizaron anoche para defender sus propiedades, sobre todo en las zonas de clase media y alta, siguiendo el llamamiento del propio Ministerio de Defensa.
Hacia la una y media de la tarde, Mubarak inició una reunión con los altos mandos militares. Las imágenes de la televisión pública mostraron al presidente en el centro operacional del Ejército, con su nuevo vicepresidente, Omar Suleimán, hasta ahora jefe de los servicios secretos, el ministro de Defensa, Mohamed Hussein Tantawi, el jefe de Estado Mayor, Sami al-Anan y otros comandantes.




