Internacional

Portugal reeligió al presidente Cavaco

El presidente logró un nuevo mandato con el 52,9% de los votos. "Los vencidos son los que prefieren el camino de la mentira y las calumnias", declaró.

Los portugueses apostaron por el continuismo en tiempos de crisis. Aníbal Cavaco Silva, de 71 años, seguirá como presidente de la República los próximos cinco años, al ganar las elecciones de ayer, que registraron el récord de abstención de todos los comicios presidenciales celebrados hasta ahora. Cavaco, del conservador Partido Social Demócrata (PSD) consigue la reelección con un porcentaje del 52,9%, (casi con el total de los votos escrutados) y al superar la barrera del 50% hace innecesaria una segunda vuelta.

En su discurso a la nación, Cavaco exhibió un tono agresivo y alejado de la generosidad que se le supone a quien gana unas elecciones. No hubo ni una concesión a sus adversarios, a quienes acusó de "bajeza" . Acababa de decir que sería "el presidente de Portugal entero, sin excepción", cuando afiló sus palabras: "En estas elecciones hay vencedores y derrotados. Vencieron quienes creen en Portugal. Los vencidos son los que prefieren el camino de la mentira y las calumnias".

"Fue un discurso de venganza", decía anoche el escritor y columnista Miguel Sousa Tavares en un debate postelectoral. En vez de hablar del futuro, Cavaco miró atrás al acusar a sus adversarios de intentar denigrarle y "tener una forma de hacer política impropia en una democracia consolidada". El vencedor de las elecciones dio muestras de no haber digerido las acusaciones de negocios y compras irregulares dirigidas por sus rivales durante la campaña, que pusieron en entredicho su honestidad.

Los portugueses parecen estar conscientes de que gane quien gane, poco van a cambiar las cosas. Preocupa más la crisis económica, el desempleo, el endeudamiento y las noticias insistentes que vaticinan que más temprano que tarde Portugal tendrá que pedir ayuda a la Unión Europea y al Fondo Monetario Internacional para pagar sus deudas. Mañana, la vida de los portugueses no registrará ningún cambio cuando ya se sepa el resultado electoral, pero sí la de los empleados de 15 empresas públicas, en las que entrará en vigor el recorte de salarios aprobado en los presupuestos del Estado de 2011.