Presidente interino de Túnez encargó la formación de un Gobierno de coalición
El Consejo Constitucional decretó que ante la situación de "vacío de poder" se deberán celebrar elecciones presidenciales en un plazo máximo de 60 días y que el presidente interino será Fued Mebaza.
Con una sorprendente rapidez y con apenas algún sobresalto en forma de saqueos nocturnos y el incendio de una prisión, Túnez está dando los primeros pasos hacia una transición democrática tras la revuelta popular que acabó con 23 años de dictadura.
Apenas unas horas después de su huida a Arabia Saudita, el hasta ahora presidente, Zine el Abidine Ben Ali, fue "definitivamente" apartado del poder por el Consejo Constitucional, que decretó que ante la situación de "vacío de poder" se deberán celebrar elecciones presidenciales en un plazo máximo de 60 días y que, mientras tanto, tal y como marca la Constitución del país, el presidente interino será Fued Mebaza, actual presidente del parlamento, quien ya tomó posesión de su nuevo cargo.
En su discurso de juramento, retransmitido en directo por la televisión estatal, Mebaza aseguró que ningún ciudadano tunecino será excluido del proceso político que se abre y confirmó en el cargo de primer ministro a Mohamed Ghanuchi, quien asumió momentáneamente el poder tras la salida de Ben Ali y ahora deberá regresar a su cargo tal y como han estimado los jueces.
"El interés superior del país requiere un Gobierno de concentración nacional", señaló Mebaza al anunciar que encargó a Ghanuchi la formación de un Ejecutivo de coalición. "Todos los tunecinos sin excepción" formarán parte del proceso político, añadió.
Mustafá Ben Yafar, un destacado opositor, reconoció estar en contacto con el nuevo presidente y el primer ministro para la formación de un nuevo Gobierno: "Mañana tendremos otro encuentro con el objetivo de sacar al país de esta situación y de hacer verdaderas reformas".




